jueves, julio 31, 2008

Instrucciones para subirse a una camioneta

El día que conocí a D., no sólo me impresionaron sus ojos, pues lo que más recuerdo de aquella ocasión fueron los vidrios de su camioneta a la cual ella decidió bautizarla como L. Por lo tanto, lo que más me impresionaron —a parte de los ojos de D.— fue la camioneta mejor conocida para la audiencia como L.

La camioneta L. es el automóvil en el que D. se mueve la mayor parte del tiempo: va a sus clases por las mañanas, va a tomar café con sus amigas, brinda con sus amigos, y de vez en cuando la usa sólo como una extensión de ella: de sus percepciones y sus sentimientos.

Y es que L. es en sí la mejor representación de D., porque L. es como si fuera D. o D es como si fuera L. Aunque ninguna de las dos saben de su enorme parecido. Al parecer D. adora a L., empero, como en las mejores historias: nunca se lo ha dicho, nunca se ha atrevido a decírselo.

L., en cambio, le tolera todo: y cuando se dice todo es porque es todo: desde que fume, patalee, se enoje, le ensucie los tapetes con lodo, le miente la madre a un taxista o que D. esté pensando en otras miles de cosas mientras manipula el volante de L y no se acuerde que trae a L debajo y alrededor de su cuerpo.

También L., eso nos lo ha dado a entender, ha visto llorar en la intimidad a D., y es que L. en sus asientos de velur carga con un buen de lágrimas de D.

L. también ha visto cómo se enoja D., pero también la ha visto reír y según nos ha confiado dos que tres veces la ha recibido con unas copas encima, mentando madres en contra de los hombres “porque todos son iguales”.
L. es discreta y no se atreve a revelar más.

Recientemente L. estuvo en el médico al que le dicen “El hojalatas”, —curioso nombre para un galeno— y L. fue sustituido por una Ford Blanca propiedad de M. Honestamente no era lo mismo: la camioneta Ford propiedad de M. la cual luce reluciente, viva, blanca, pura, sin mancillarse. No tiene ese lado humano de L. que la hace encantadora, pues L. comete errores, llega tarde, es distraída, pero se interesa por todo. Nada que ver aunque tengan cierta relación entre ambas.

Aún no sabemos si es que L. ya salió del hospital en donde le revisaron todo: ¡Jesús el santo!”. Sí, todo. Pero es que L., sufrió un accidente en un estacionamiento, y desconocemos si fue por culpa de D o por culpa de algún otro automóvil que bien podríamos llamar CH o P.

Recuerdo aún cuando conocí a D., pero más cuando conocí a L., —de hecho fue un día después de ver por primera vez a D.—.
Ese viernes de junio habría que bajar los vidrios de L. porque D. estaba fumando.
—¿Quieres bajar el vidrio? —me preguntó D.
—Sí... aprieto aquí ¿no? —respondí titubeante al ver que los elevadores de L. no servían.

D. sonrió como casi siempre lo hace, sino es que antes se ruboriza.

Y ella (D, of course) inventó en ese momento:

Manual para bajar con suavidad los ojos de L, sin morir en el intento”.

Paso número uno: Coloque su mano derecha sobre el vidrio de L. (De preferencia que sus manos no suden, ni tengan grasas de carnitas o tacos árabes, sudados, de ojo, de nana, buche y al pastor).

Paso número dos: sonría y no desespere.

Paso número tres: apriete el botón que está en la portezuela y que le indica que con ese se pueden manipular los elevadores que a su vez suben o bajan (como se desee) los vidrios de L.

Paso número cuatro: Con su mano —de preferencia limpia— empuje hacia abajo, con cariño porque es L. mientras su dedito índice hace lo propio al apretar el botón.

Paso número cinco: No empuje con demasiada fuerza. Recuerde que a L. se le debe tratar como una dama por su parecido con D., el trato debe ser lento, sin desesperarse, con precaución para no lastimarla y dispuesto a que de pronto no baje porque L., también como su ama y señora: hace berrinches.

Paso número seis: Vuelva a sonreír y a no desesperarse.

Paso número siete: No baje todo el vidrio, pues para subirse se necesita un pequeño empujoncito hacia arriba. Recuerde tener limpias las manos, pues cualquier mancha de grasa, mugre o comida será notoria en los pequeños ojos de L.

Paso número ocho: disfrute de L.

Esperamos que L ya haya salido de la operación y cirugía plástica a la que tuvo que entrar urgentemente.

No es fácil con L., porque resulta que L. es distinta a todas las demás, no se le puede tratar mal, no se le puede presionar a que haga las cosas que no quiere porque siempre amenaza con desvielarse.

martes, julio 15, 2008

Ne me quitte pas

De Jaques Brel, un cantante que tuvo un éxito enorme en Francia, aunque él, tengo entendido, era Belga.

No me abandones es el título de esta canción, la cual es una de las más hermosas que se pudieron haber escrito y cantado. Al principio es la versión en francés (no, no sé francés pero es para despistar al enemigo) y segundo su traducción al español (sí, claro la bajé de internet)


Ne me quitte pas

Ne me quitte pas
Il faut oublier
Tout peut s'oublier
Qui s'enfuit déjà
Oublier le temps
Des malentendus
Et le temps perdu
A savoir comment
Oublier ces heures
Qui tuaient parfois
A coups de pourquoi
Le coeur du bonheur
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Moi je t'offrirai
Des perles de pluie
Venues de pays
Où il ne pleut pas
Je creuserai la terre
Jusqu'après ma mort
Pour couvrir ton corps
D'or et de lumière
Je ferai un domaine
Où l'amour sera roi
Où l'amour sera loi
Où tu seras reine
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Je t'inventerai
Des mots insensés
Que tu comprendras
Je te parlerai
De ces amants-là
Qui ont vu deux fois
Leurs coeurs s'embraser
Je te raconterai
L'histoire de ce roi
Mort de n'avoir pas
Pu te rencontrer
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
On a vu souvent
Rejaillir le feu
De l'ancien volcan
Qu'on croyait trop vieux
Il est paraît-il
Des terres brûlées
Donnant plus de blé
Qu'un meilleur avril
Et quand vient le soir
Pour qu'un ciel flamboie
Le rouge et le noir
Ne s'épousent-ils pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Je ne vais plus pleurer
Je ne vais plus parler
Je me cacherai là
A te regarder
Danser et sourire
Et à t'écouter
Chanter et puis rire
Laisse-moi devenir
L'ombre de ton ombre
L'ombre de ta main
L'ombre de ton chien
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas.

O traducido al español:

No me dejes
Hay que olvidar
Todo se puede olvidar
Lo que ya se fue
Olvidar el tiempo
De los malos entendidos
Y el tiempo perdido
Para aclararlos
Olvidar esas horas
Que mataban a veces
A golpes de porqués
al corazón de la felicidad.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
Yo te ofreceré
perlas de lluvia
venidas de países
donde no llueve.
Yo escarbaré la tierra
Hasta después de mi muerte
Para cubrir tu cuerpo
De oro y de luz
Yo haré un reino
Donde el amor será rey
Donde el amor será ley
Donde tu serás reina.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
no me dejes
Yo te inventaré
Palabras locas
Que tu comprenderás
Yo te hablaré
De esos amantes
Que han visto por dos veces
Arder sus corazones.
Yo te contaré
La historia de un rey
Que murió por no haber
Podido encontrarte.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
Se ha visto a menudo
Resurgir el fuego
Del antiguo volcán
Que se creía demasiado viejo.
Existen tierras quemadas
Que dan más trigo
que un mejor abril
Y cuando viene la noche
para que un cielo arda
El rojo y el negro
¿Acaso no se unen?
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
no me dejes
No voy a llorar
No voy a hablar
Yo me ocultaré
Para mirarte
bailar y sonreír
Y escucharte
cantar y después reír
Déjame volverme
La sombra de tu sombra
La sombra de tu mano
La sombra de tu perro
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes.

sábado, julio 12, 2008

Se llama cámara lenta

Y no pregunten por qué...

Sólo disfrútenlo, chingao...

sábado, julio 05, 2008

Una furtiva lágrima

Una furtiva lagrima
negli occhi suoi spuntò,
quelle festose giovani
invidiar sembrò.
Che più cercando io vo?
Che più cercando io vo?
M'ama, sì, m'ama, lo vedo, lo vedo!
Un solo istante i palpiti
del suo bel cor sentir!
I miei sospir confondere
per poco ai suoi sospir!
I palpiti, i palpiti sentir,
confondere i miei coi suoi sospir!
Cielo, si può morir...!
Di più non chiedo, non chiedo.
Ah! Cielo, si può, si può morir...!
Di più non chiedo, non chiedo.
Si può morir...Si può morir d'amor


Traducción :

Una furtiva lágrima
en sus ojos despuntó,
a aquellas alegres jóvenes
envidiar pareció.
¿Qué más buscando voy?
¿Qué más buscando voy?
Me ama, sí, me ama, lo veo, lo veo.
¡Un solo instante los latidos
de su hermoso corazón sentir!
Mis suspiros confundir
por instantes con sus suspiros.
Los latidos, los latidos sentir,
¡confundir los míos con sus suspiros!
¡Cielos, se puede morir...!
No pido más, no pido.
¡Ah! ¡Cielos, se puede, se puede morir...!
No pido más, no pido.
Se puede morir...
¡Se puede morir de amor!

viernes, junio 27, 2008

EL ULTIMO TRAGO

Zeus Munive


El último trago

(Léase con la canción de fondo “El último trago” interpretada por Chavela Vargas.)

La última columna siempre es la más difícil de escribir. En serio, y es porque no sabes por dónde empezar si por los agradecimientos o por las explicaciones. Porque tratas de contener todo y reprimirte emociones y sentimientos. Porque es difícil decirle adiós a algo que amaste profundamente. Una vez un viejo amigo me decía que los amores como la buena poesía nunca se olvidan simplemente se abandonan. Y creo que algo por el estilo me pasa a mí en este momento.


Pero dejemos la cursilería y vamos por partes: Mi salida de Cambio se da porque me voy a fortalecer la revista 360 Grados. En este momento se está concretando un 360 Grados en otro estado y este proyecto que comparto con uno de mis mejores amigos, Alejandro Rodríguez, está dando sus buenos frutos: gordos, maduros, de buen color y sobre todo sabor.


Queremos mejorar la impresión, el diseño, los colores y nuestra página de internet. Queremos crecer como periodistas y seguir ofertando un producto de calidad a la sociedad poblana.


Esa y no otra, es la razón de mi salida de Cambio.


Nada de que me peleé con Juan o Pedro, falso. Es crecimiento personal y por supuesto espero dejar las puertas abiertas con mis amigos de Cambio.


Espero que así se queden. Y que salga por la puerta grande, no por la de servicio.

Mi experiencia en otros medios me ha llevado a terminar agarrado del chongo y eso no es lo ideal. Pero nadie experimenta en cabeza ajena y los chingadazos forman hasta el metal más duro.

Hace casi cuatro años, unos locos llegamos a este proyecto llamado Cambio, por cierto este año cumple 30 años. Mario Alberto Mejía, Arturo Rueda, Héctor Hugo Cruz, Ulises Ruiz y un servidor arribamos a la redacción de este diario que tiene en sus manos. La experiencia fue maravillosa y sobre todo adictiva. El periodismo es una pasión en toda la extensión de la palabra y, por ende, fue muy apasionante. Estuvimos en un programa radiofónico llamado La Quintacolumna que fue el más irreverente y desmadroso en la historia de Puebla. Las consecuencias fueron funestas. De ahí entramos en un estado de combate y al final el capitán del barco decidió irse a fundar otro proyecto llamado El columnista. Él fue el maestro, el gurú. Dejó escuela y de eso hay muestras palpables.


Nos quedamos en Cambio y sacamos la casta, como siempre. Enfrentamos a todos, a veces, incluso sin medir las consecuencias de nuestros teclados.

Y en este proyecto se incorporaron desde casi el principio personajes como Selene Ríos, Edmundo Velázquez, Efraín Núñez, Óscar Cote, Tere Murillo, Ronaldo Schmidt, Brahim Zamora, Paulina Cataño. Enrique Hernández, Olivia López, Hipólito Contreras, Lulú Horán, Agustín Tovar, Christian y la bola de mafiosos de la página de Cambio.

Yo siempre me negué a escribir una columna porque he pensado que es el peor género periodístico, pero encuentro una gran ignorancia e incultura entre los políticos poblanos, porque ellos son los principales consumidores de las columnas. La columna es el género más simple. La crónica es la más chingona y el reportaje es la neta del planeta. La nota te obliga a ser riguroso. La columna no es ni rigor ni nada. Pero me pasó como a los músicos de conservatorio, me vi obligado a tocar cumbias para sobrevivir y no pasar desapercibido.

En Puebla se hace un periodismo de columnas, lamentablemente. Y si no escribía una, iba a quedar en el ostracismo.

Los Freaks se trataban que fueran chacoteros y cotorrones. A lo mejor nunca fue así. A veces llegaron a tener buena información o a veces se notaba que su autor —éste, su amigo— andaba de huevón.

Se intentaba que fueran grotescos como son los fenómenos de un circo. Como son las deformidades humanas en terrenos mentales, no físicos.

No sé si lo logré, pero ahí están.

Éste es el último que escribo.

En ocasiones, sé que cometí excesos y abusos. Gané amigos y provoqué muchas enemistades como la de Antonio Hernández y Genis, a quien lamento haber perdido en la guerra.

Lo hecho, hecho está.

Me despido con un poco de dolor.

Sí y sobre todo porque esta redacción es como si fuera de mi familia. Los quiero un chingo, saben. Son como mis hijos y mis hermanos. Me duele, me cai.

Así que empiezan los agradecimientos a Alberto Ventosa, Ignacio Mier, Arturo Rueda y al viejo chingón de don Gabriel Sánchez Andraca. A Mario Alberto Mejía porque él fue quien me metió a la chamba y siempre confió en mí.

Ahora, a quienes les agradezco un putero y más, es a cada uno de los reporteros: Selene Ríos, Edmundo Velázquez, Héctor Hugo Cruz, Efraín Núñez, Yonadab Cabrera, Quique Bush, Brahim Zamora, Óscar Cote y su palomilla. Paulina Cataño, Lulú Horán y a Bebé (su sobrina), así como a César de la Cruz.

Y digo que a ellos más, porque los reporteros son quienes hacen el periódico. Y son a quienes más olvidamos, no sé por qué.

Ellos son los que mantenían con vida Cambio y son a quienes verdaderamente los he de extrañar.

Los gritos de una redacción viva son poca madre.

Ahí les dejo mi reputación, no se la acaben.

A mis amigos, gracias.

A mis enemigos, no abusen, ora que ya no tengo fuero y soy tan humano como cualquier otro.

Nos seguimos leyendo en 360 Grados.

Pórtense mal.

Gracias a mis lectores por soportarme.

El Freak cierra el telón. Se escucha una banda de pueblo tocar una rola: “sácaremos a ese wey de la barranca”.

El espectáculo termina.

¡Abur!

PD. Los extrañaré un chingo, me cai.

martes, junio 24, 2008

Adiós Cambio Adiós

Pensé que no volería a escribir, pero, pero, pero... resultó que renuncio a Cambio. Las razones algún día saldrán... mientras tanto me quedo sin fuero.

sábado, junio 14, 2008

por qué no soy outsider

Hacía tiempo que no sentía tanto miedo.
Hacía más tiempo que no me emocionaba por dentro.
Más tiempo aún que no me quedara en cámara lenta.
Y todavía más que una película no me reconfortara tanto.

Creo que ser burócrata del periodismo me ha matado poco a poco.
Recuerdo cuando regresé a escribir —recién se fundó Intolerancia— que
me volvía loco estar ahí todo el tiempo tratando de descubrir el hilo negro.
Pero poco a poco me fui matando hasta que todo lo comencé a ver normal.
Fueron muchas cosas, censuras, pleitos, amenazas, amores fracasados que
Me hicieron convertirme en todo eso que yo detestaba.

Llegué a tener un buen salario, me salí de mi casa, tengo un auto que saqué de agencia
Pero las ganas de crear se murieron quién sabe por qué coños.
Hoy en la mañana volví a sentir algo raro en la panza —y vaya que esta me creció bastante, tan me perdí que ahora soy un marrano de 106 kilogramos, cuando pesaba
80—.

Me sienta bien la libertad.
Próximamente espero dejar la burocracia del periodismo en la cual me metí, espero además renunciar a las pendejadas en las que me involucré.
Por supuesto no pienso renunciar a mi vida de soltero en la cual me encuentro y por supuesto no pienso dejar las comodidades en las que estoy, tampoco soy pendejo. Ya
Voy a cumplir 34 y por supuesto que no pienso regresar a los cafés del centro a sentirme
revolucionario.
Ni madres.
Lo único que conservo es masturbarme constantemente y como las reglas de etiqueta lo exigen.

Ya no soy outsider, ya soy medio burgués. Digo medio porque yo quiero ser burgués y me vale verga que me critiquen.
Lo cierto es que hoy volví a sentir lo que hace mucho había perdido que eran las ganas de estar.

Hoy volví a llorar con una película que había visto hace un chingo de años y que no sé
porqué ya no me emocionaba. Me sentía padre de familia, viejo, cansado, me sentía gordo —bueno eso lo estoy—, pero hoy en la mañana sentí distinto. Puse un disco de Piazzolla y regresé a sentir.

Me sienta bien la libertad. Pensar que un día volveré a enamorarme, sentir nervios en la víspera de estar con alguna buena mujer, eso me llena de esperanza.
Alguien alguna vez me reclamó que por qué ya no escribía. Creo que porque vivía en una cómoda medianía, en una auténtica mediocridad personal.
Hoy es distinto.
Hoy amanecí con otra forma de sentir.

No sé si vuelva a escribir en este blog.
No sé si cree mejor otro.
No lo sé.
A lo mejor es el último post en este espacio.
La verdad es que estoy contento con la idea de dejar de ser burócrata del periodismo.
Ni hablar.
Fue un gusto haber estado con ustedes.
Hoy amanecí distinto, pues hacía mucho tiempo que no sentía nada.
Era como un muerto viviente que deambulaba por algún estante de ropa en
el Palacio de Hierro.
Hoy fue distinto: sentí miedo y lloré con una película.
Vaya creo que no estoy tan muerto.
Y eso me hace feliz.
¡Abur!

martes, abril 08, 2008

Todos tenemos algo que esconder

Hace como dos o tres años vi este video. Siempre me ha parecido algo muy original, sobre todo por la letra que representa esa idea del todo está bien y estable en esta sociedad clasemediera de la cual yo formo parte orgullosamente.

Vean la historia (el video) y escuchen la letra. No piensen en "El diablo viste de prada" porque aunque es usado en su soundtrack nada se compara con esta historia tan original llevada por unas botargas de animalitos.

domingo, abril 06, 2008

Y si protesta el corazón...

¿Tienen pastillas para no soñar?

domingo, diciembre 02, 2007

La Corte preciosa (versión para niños)

Había una vez un reino precioso en el que un gobernante había mandado a uno de sus pajecitos a darle un coscorrón a una vieja que se quería sentir juglar, denunciando acciones de pederastia y toda la cosa.
Para este fin —el coscorrón—, el gobernador tenía que quedar bien con un empresario textilero que le hacía los trajes a la medida y que, como buen tejedor de redes de corrupción, le había hecho los mejores trajes a su majestad para su campaña política, pues había donado más de dos mil camisetas con el fin de que el pueblo lo eligiera como su gran soberano.
Además, el empresario le había mandado a confeccionar ese tipo de trajes que sólo los inteligentes pueden ver y que eran admirados por toda la comarca.
La mujer que quería ser juglar fue detenida por un grupo de renegados que actuaban como gorilas cada que eran contratados.
Ellos abusaron y torturaron a la juglar y la remitieron a las mazmorras del castillo, en donde una vieja bruja que sufría de falta de amor y de cariño se prestó a la detención. La vieja bruja fue víctima, incluso, de varios de los guardias que estaban a su mando y ello quedó registrado en los anales de la historia, pero como ella sabía demasiado, el gobernante nunca la pudo correr, pues sabía que la vieja bruja podría sacar a relucir todos los hechizos y la brujería que habían utilizado para detener a cada uno de los juglares del feudo que, con una vieja mandolina, contaban las historias más terribles del reino.
Total que a la mujer que quería ser juglar le dieron una buena calentadita y ella, una vez libre, buscó a los más poderosos de toda la comarca para denunciarlo. El caso llegó a una Corte que era igual de preciosa que el gobernador en turno.
Y todos preciosos determinaron que el gobernador debería seguirlo siendo y a la juglar la remitieron a ser tan sólo una vieja cabrona.
Ah, pero el juicio de la historia es terrible, pues este gobernante cada que pasaban los años se volvía más duro y más prepotente. La impunidad era su fuerza de trabajo. Logró atemorizar a todos sus enemigos y eso lo hizo cada vez más solitario, al grado de que él sabía que sí había confabulado, que su voz era su voz y la de su amigo, el que teje las redes de corrupción.
Por ello, aunque sus corifeos y sus vasallos querían declararlo como Dios, siempre quedó evidenciado como el que mandó los coscorrones a la mujer que quería ser juglar, pues este cuento fue contado de generación en generación hasta nuestros días.
¿Y la Corte preciosa?
Pues la mayor parte de sus ministros, todos ellos enfundados en sus elegantes togas negras —tejidas por el empresario amigo del gobernante, por supuesto— fueron condenados a comer y a tragar todo tipo de comida hasta que quedaron convertidos en cerdos. Ellos aún viven y cada que hablan se les oye chillar cuando deliberan sobre los casos más escandalosos de esta comarca. Su castigo será quedar convertidos en pequeños puerquitos que trabajarán como sirvientes para cada que salga un gobernador precioso.



La Corte preciosa (versión para adultos)
Sí, sin duda.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación perdió su oportunidad histórica y prefirió quedarse como una piara tragando desechos para seguir engordando. Pero ojo: Marín no fue exonerado. Ni la procuradora, ni Pacheco Pulido, ni ninguno de los más de 50 funcionarios de Puebla y Quintana Roo, porque quedó claro que sí se torturó psicológicamente a la periodista. Sí se ordenó que abusaran de ella.
Sí.
La historia y los hechos así lo consignan.
Que la Corte quedó mal parada ante la sociedad, es otra cosa. Que la mayoría de los ministros se prestaron a actos de corrupción es otra, pero el juicio moral e histórico ya se dio.
Marín no resurge de las cenizas ni es un ave fénix, es tan gobernador como desde que fue electo en el 2004 y seguirá mandando en el Congreso del estado y en el Tribunal Superior de Justicia.
Es decir, seguirá el mismo personaje con sus mismas atribuciones metaconstitucionales.
Comprando panistas —que venden adoquín— sentándose con líderes de derecha como Juan José Rodríguez Posada. Saliendo en las páginas de revistas rosas. Y alabado por una prensa preciosa que dice: “Lo que el viento a Juárez”.
Es decir, el juicio de la historia será mayor que el juicio de la Corte preciosa.
No fue exoneración. Simple y sencillamente el caso jurídicamente se fue al archivo de los casos indeseables y desechos tóxicos, es decir, a la basura. Se le dio carpetazo y punto.
¿A poco para los ciudadanos nunca fue la voz?
¿A poco ya todos somos buenos?
¿A poco ya se vale la crítica en este gobierno?
Lo único que se logró es que la Corte cayera en un desprestigio tal, que quedó evidenciada.
Y con ellos las instituciones en el país.
¿O no señor Felipe Calderón de Acción Nacional?
Pero de esto Marín no es culpable. Puebla tiene los gobernantes que se merece. Y esto es lo que eligió y es lo que determinó. Hace un año el Frente Cívico Poblano se sentó en público con Javier López Zavala. La derecha poblana prefirió negociar el ISN y los Premios Oye.
La prensa poblana en su mayoría se volvió adicta al poder en turno y prefirieron callar en la lógica de tener más recursos.
Y de aquí nadie escapó.
Por ello, el gobernador no es tan culpable, pero tampoco es el gran héroe ni mártir. Es tan sólo un gobernador emanado de las filas del PRI y que actúa como los cánones de su partido lo indican.
También los panistas actúan de acuerdo a sus cánones. Y los periodistas ídem.
Sólo que con este episodio, la Corte contribuyó a que cada vez más se pierda la confianza en las instituciones.
Y aquél que diga que la Corte no quedó mal parada, está perdido. Quedó evidenciada y con falta de credibilidad.
Hablando en términos periodísticos: La presunta Corte, presuntamente exoneró al presunto acusado y se presume que los presuntos ministros de este presunto país recibieron presuntos cañonazos millonarios, asegura este presunto columnista.



La Corte preciosa (versión para cine)
¿En qué se diferencian las películas de Scorsese y el escándalo marinista? Se parecen en que en ambas historias siempre ganan los malos, pero se diferencian en que los protagonistas del cineasta son excelentes, los otros se quedan en tipo “B”.

jueves, noviembre 22, 2007

Todo mundo lo sabe

Quién es ese wey que escribe su blog como Registro Federal de Contribuyentes.
Todo mundo lo sabe, ese wey soy yo.

Todo mundo sabe... es la neta del planeta.

sábado, octubre 20, 2007

Mr. Bojangles

Esta rolita la cantaba nina simone.
Y con respeto a ella me atrevo a subirla

I knew a man Bojangles
And he danced for you
In worn out shoes
With silver hair, a ragged shirt
And baggy pants, the old soft shoe
He jumped so high, he jumped so high
Then he lightly touched down

I met him in a cell in New Orleans
I was down and out
He looked at me to be the eyes of age
As he spoke right out
He talked of life, he talked of life
He laughed, slapped his leg a step

He said his name, Bojangles
And he danced a lick across the cell
He grabbed his pants
in fettered stance
Oh, he jumped up high
Then he clicked his heels
He let go a laugh, he let go a laugh
Shook back his clothes all around

Mr. Bojangles, Mr. Bojangles
Mr. Bojangles, dance!

He danced for those
At minstrel shows and county fairs
Throughout the south
He spoke with tears of 15 years
How his dog and him traveled about
His dog up and died, he up and died
After 20 years he still grieves

He said I dance now
At every chance in honky tonks
For drink and tips
But most of the time
I spend behind these county bars
Cause I drinks a bit

He shook his head
And as he shook his head
I heard someone ask him
Please, please

Mr. Bojangles, Mr. Bojangles
Mr. Bojangles, dance!

jueves, octubre 11, 2007

where is my mind 2

Ma caga la revista Rostros de Síntesis y sus fotos de sociales en los que piensan que los lectores poblanos somos unos pendejos.
Me cagan las familias "felices" en Angelópolis los domingos.
Me cagan las mujeres con Marlboro Light posando y mostrando que ellas son lo último de la moda.
Me cagan los antritos oscuros en los que atienden son pendejos con barba de candado sintiéndose beatniks, aunque en la realidad no hayan leído ni un carajo de Burroghs.
Me cagan los starbuks aunque más los Itallian Coffe.
Me cagan las gorditas sonrientes de Starbucks que me hacen sentirme en congregación cristiana.
Me caga que en los molotes de la 5 Poniente no venden cocacola, pura pinche Pepsi. No sabe igual y eso caga.
Me caga que en mi casa no sirva la pinche estufa y pague muchísimo de renta.
Me caga el Gobierno panista.
Me cagan algunos militantes del Yunque que conozco.

Sí, es real, me caga.

Lo bueno es que después de todo es un buen laxante y por lo tanto eso no me generará problemas para ir al escusado, ya que de una u otra forma es lo que me rodea y yo me sienta parte de ello, por eso me caga ¿o no? porque yo soy parte de tanta pinche mierda.

Nuevamente me ha dado por escuchar a los pixies y creo que es uno de los grupos de rock más chingones que hubo en los ochenta. Ellos evitaron que fueran terribles esos años.

Encontré esto en you tube y creo que está adoc con este post tan cagón.

miércoles, agosto 15, 2007

Un día sin fortuna



Ese día fue un día gris, a pesar de estar en pleno verano. No hubo llamadas al teléfono, parecía que fueran vacaciones. Recordaba los meses de diciembre que anunciaba que dos o tres días no estaría en la oficina por lo tanto no lo llamaran o no lo molestaran porque de plano no tomaría el teléfono, a menos de que “El Señor” lo estuviera buscando.


No fue así. Ya ni “El Señor” le llamó. Si estuviera en un país nórdico estaría nevando. Era un día frío. Este sería el inicio de un triste otoño, aunque viva, en pleno agosto, el verano de su descontento.
Ese día era un día común y corriente. Eran ya las siete de la mañana y ya había leído el periódico Cambio que decía “Zavalita se cae del ladrillo”.


“Hijos de la chingada”, pensó en voz alta al tiempo de aventar el periódico al suelo, “perros nomás quieren lana para que les aceiten el hocico… pero ya verán”.


Miraba su teléfono y no llegaba ninguna llamada. El nextel estuvo prendido toda la noche y sólo fue para recibir llamadas de consolación: “¿Es verdad? ¿Te vas?”.


Él sabía que se iba a un mejor encargo porque en el PRI no hay quien cubra su nivel. Ya lo había dicho en conferencia de prensa “ No hay liderazgos reales en el partido”.


“Qué no se dan cuenta”, pensaba mientras se veía en el espejo empañado por el agua caliente del baño. “Qué no se dan cuenta que si no soy yo, la gubernatura se perderá”.


El agua caliente corría en la bañera, mientras en el lavabo continuaba cayendo una gotita de agua con un hilito de sangre que brotaba de su barba casi lampiña, la cual había sido rasurada con un rastrillo corriente que le había comprado su esposa en Wal Mart.


Tras salir del baño,ya con una bata puesta miró el celular de reojo y vio que no existían las llamadas perdidas.


Nadie.


En el nextel no había alertas en fila.


Nadie.


Se puso su traje oscuro. Desayunó algo ligero. Por fin una llamada. Era su asistente. Por primera vez no gritó, su trato fue amable, aunque no dejó de ser cortante y en momentos con cierto aire de soberbia porque él fue el segundo hombre más importante en el sexenio, “Faltaba más. Yo fui quien realmente desarticuló la guerra del caso Cacho. No perdí los procesos electorales. A mi la prensa me ama y sino los chingo, faltaba más”, se decía así mismo cada vez que se daba cuenta que ya carecía de la vitamina “P”, la del poder.


—¿Señor?, —le dijo desde el otro lado del auricular.


—Dime, ¿qué pasó?, ¿qué han dicho de mi renuncia? ¿Saben que yo seré quien coordinará la campaña? ¿Qué pasa? ¿Qué opinan?


—Pues mire es que…


—Es que ¿Qué?


—… es que no lo trataron bien señor.


—¡Chingada madre! Para qué te tengo ahí, pendejo. Para qué. A ver, para qué cobras, cabrón. Qué no les das dinero a esos cabrones, pendejo. No te dije que les marcaras. Eres pendejo o qué. O te chingas la lana de sus convenios.


—Señor, es que tiraron línea en su contra los de siempre. Ya ve cómo son esos hijos de la chingada. Ya me enteré que los otros secretarios andan festejando su caída señor.


—¿Mi qué? Repite lo que dijiste.


—Ssuu caída, señor.


—¡Pen-de-jo! Yo no me caí. ¿Qué?, ¿te da lana Arturo Rueda para que me maltrates, güey? Yo no me caí no seas pendejo. Yo sólo voy a coordinar la campaña a diputados y presidentes municipales. Yo no me caí. Y qué no acaso quedó claro que yo era el jefe del gabinete. Pero van a ver esos cabrones de lo que soy capaz. Háblale a Darío y a Alejandro. Que sigan desviando recursos. Van a ver hijos de la chingada. Van a ver.


En el garage el chofer espera a que se suba a la camioneta. El asistente ve tristeza en su cara. Ve dolor. No le quiere decir nada, prefiere acercársele, pero no, sería demasiado, mejor no.


No recibe ninguna llamada al celular ni al nextel.


El chofer discretamente pide a su asistente que le marque para que vuelva el color y la sonrisa en su cara.


—Márcale, güey. Parece velorio esto.


—Pero ya me cagó.


—Aguántate, pendejo. Es mejor que esté enojado a que le veas esa cara de muertito, no chingues. Bueno, el jefe de por sí está refeito y sí, parece chontal, pero es buena gente sobre todo cuando canta en las fiestas con su hermano el Fili.


Total que el asistente le marcó.


Al escuchar el sonido del nextel que tenía la canción Sin fortuna de ring tone sonrió, de eso se percató en el espejo retrovisor el guarura que sirve de chofer.


—Ah, eres tú pendejo. Si me vas a hablar para que pase al aire con el pedante del Iván Mercado, te la pelas, pendejo, te la pelas.


—No señor es que hay unas columnas que madrean al nuevo.


—Ah sí… a güevo.


—Oye ¿está listo el asunto de los alcaldes que me van a destapar para gobernador?


—Mmm, sí señor. Ya, el de Huejotzingo va a ser el que llevará la voz cantante, ve que es medio pendejo y a ese le reencanta lambisconearlo, señor.


—Pero que no se exceda, que no sea tan pendejo, que nadie se la va a creer.


—Ya está todo, en el Villa Rosa. A las diez. Les dimos ya el dinero a través de Sedesol para el pago del desayuno.


—Ese pinche Alejandro, es a toda madre me cai. Ora que esté de campaña me lo voy a llevar de pedo, se la merece.


—Sí señor.


—Así me gusta, que sepa el gobernador quién es el bueno, chingados. Que no le anden engañando.


La llegada a Casa Aguayo es distinta a lo acostumbrado.


Nadie lo recibe.


Los policías de la entrada ni se le cuadran. Es más uno de ellos intenta pedirle su identificación y le pregunta ¿A dónde va?


—¿Eres pendejo?, o qué.


El policía ríe: “ Es broma mi jefe, no se enoje”.


La prensa está en lo que eran sus oficinas.


“Orita me van a entrevistar, a huevo”.


Pero nadie lo ve.


Los flashes brillan sobre los ojos de uno que regresaba del hades. Éste otro se veía rejuvenecido.


Las fotos y las entrevistas con el nuevo funcionario quien pinta su raya con su antecesor: “Sana distancia con el PRI”.


Él observa. Se espera a que se despidan de él, pero nadie lo mira. Ya nadie lo ve.


Solo se da la vuelta y se va solo a su camioneta.


En el hotel Camino Real su anterior equipo lo recibirá.


Él les seguirá dando órdenes.



Con una lágrima casi grita “Yo soy inamovible. De eso se trata esta elección. De eso se trata esta elección. De eso se trata esta elección. De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección”.

martes, junio 26, 2007

Un receso.

Mientras la Corte sigue dilucidando el caso Mario Marín, yo escucho y disfruto de David Bowie

lunes, junio 18, 2007

La timbirichización de México

Este es un texto tomado de la revista Eme-equis, que me permito reproducirlo para este pequeño blog de la aldea camotera, pero es que en realidad está chingonsísimo.
Y es la neta, para aquella generación perdida que creció con todo esto:

El Gobierno Timbiriche
por Fernando Rivera Calderón tomado de la página de internet:
http://www.eme-equis.com.mx/072MXDIASEXTRANOS.html

Es de colección
La generación Timbiriche ha llegado al poder. Y no sólo lo digo por Max Cortázar, aquel joven que hace una década se desempeñaba como baterista del viejo Timbiriche y que ahora, junto a Juan Camilo Mouriño (el Benny del gabinete), se ha convertido en uno de los ex Timbiriches más influyentes de la actual administración.
La timbirichización de México es un asunto mucho más complejo, pero no por eso uno deja de preguntarse: ¿qué llevó al joven Max a renunciar al aplauso de las multitudes juveniles por el aplauso íntimo que emerge de las manecitas de Felipe Calderón? ¿Cómo pasa uno de ser baterista de Timbiriche a encargado de Comunicación de la Presidencia? ¿Acaso debemos interpretar que la relación de Calderón con los medios es algo así como golpear platillos y tambores? Bueno, esas son unas muy buenas preguntas que habrá que responder… en otra ocasión.
El estilo Timbiriche de gobernar se percibe por todos lados, es algo así como el soundtrack del sexenio (y espero de corazón que no sigamos cantando la misma canción dentro de 25 años). Por eso cada que escuchamos ese tema de “Tú y yo somos uno mismo” como que aparece la imagen inmaculada de Elba Esther Gordillo y la de Felipe Calderón cantando a dueto cual si fueran Pimpinela.
Y cuando suena “Soy un desastre” sabes que es la voz de Manuel Espino (“El gato rocanrolero”) la que canta y no la de Diego Schoening, y cuando oyes “Me estoy volviendo loca”, no es Thalía ni Paulina, sino Josefina Vázquez Mota que también le canta a Felipillo aquella de “él me plantó, de mí se burló, yo no se lo perdonaré”.
Mientras Kamel Nacif le dice a Mario El Gober Precioso Marín eso de “Hoy tengo que decirte papá” o “¿qué pasó papá?”, Echeverría y el Seguro Social se echan la de “Muriendo lento” y el Ejército Nacional se avienta a coro la de “Me pongo mal”, mientras dispara sobre unos civiles al tiempo que el narco corre, vuela y se acelera cortando cabezas y desmembrando cuerpos. ¿Pasarán “cosas peores” en “eme-é-acento-equis-i-ce-y-o? Bueno, “Si no es ahora, será mañana”, aunque lo más probable es que sea “Cuestión de tiempo” y la “Paranoia” no puede más que “Acelerar”.
Pese a todo Germán Martínez y César Nava caminan de la mano cantando “Iremos juntos”. Ramírez Acuña, con el ceño fruncido como siempre declama en voz baja a su jefe esa de “Con todos menos conmigo” y a Vicente Fox nunca falta quién le dedique la de “Vuelve a la escuela”.
Así es damas y caballeros, la timbirichización de México es una realidad de la que no será fácil librarnos: hemos transformado la cursilería sangrona de estas estrellas postadolescentes en la cursilería sangrienta de un gobierno que le canta a la sociedad “No seas tan cruel conmigo”, pero que ha llenado las calles de militares armados “hasta con los dientes”.
La síntesis de todo esto se encuentra en ese himno calderonista conocido antiguamente como “El baile del sapo” que explica con absoluta claridad la extraña trayectoria que ha seguido nuestra nación desde el inicio de este gobierno: “Un salto das para atrás, y un paso a la derecha”.
Ni hablar, mujer: la generación Timbiriche ha llegado al poder.

Cualquier semejanza con el panismo es mera coincidencia

La timbirichización de México

Marín sí violó Constitución, señala indagación de Corte

El Universal

El gobernador de Puebla, Mario Marín, sí incurrió en violaciones graves a la Constitución al haberse confabulado con diversos funcionarios para detener a la escritora Lydia Cacho y someterla, de manera irregular, a un juicio penal en diciembre de 2005, de acuerdo con los resultados de la averiguación que realizó la comisión investigadora del caso que encabeza el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Juan Silva Meza.
Con base en toda una serie de pruebas que obtuvo la comisión, el ministro solicitó a sus compañeros del Pleno de la SCJN que emitan una recomendación dirigida, entre otras autoridades, a las Cámaras de Diputados y de Senadores, para que se le finquen responsabilidades políticas, administrativas y penales a todos los funcionarios que incurrieron en las violaciones graves a las garantías de Lydia Cacho, entre quienes también se encuentran un magistrado y una jueza locales.

Como resultado de sus investigaciones, la comisión también detectó que la pederastia y la pornografía infantil, que fueron los temas denunciados por la periodista y que motivaron las acciones en su contra, se han convertido en un verdadero problema de Estado que requiere de acciones urgentes para evitar que más niños sigan siendo víctimas de estos delitos en nuestro país.

Tras los pasos de Marín

En los últimos seis meses, el equipo de colaboradores de Silva Meza, dirigido por los magistrados federales Eduardo Alvarado Puente y Anastacio Enrique Escobar, logró recopilar toda una serie de pruebas que les permitieron demostrar que el gobernador Mario Marín fue quien orquestó y movió los hilos de la confabulación que se tejió en contra deLydia Cacho.

Las fuerzas del Estado -de acuerdo con la información recopilada por la comisión investigadora, de la cual tuvo conocimiento EL UNIVERSAL- se movieron a petición expresa del empresario textilero Kamel Nacif, a quien la periodista señaló como protector del pederasta Jean Succar Kuri en su libro Los Demonios del Edén.

Pieza por pieza, la comisión investigadora logró armar, en un informe de poco más de mil páginas, todo el rompecabezas que se tejió en torno a este caso y quedó al descubierto con las grabaciones de las conversaciones telefónicas que se difundieron, a principios de 2006, en las que Kamel Nacif le agradeció al "gober precioso" su intervención en la captura de la periodista.

Las investigaciones en torno a la participación del mandatario poblano en la detención de la periodista partieron del contenido que se reveló en las conversaciones que sostuvo con el empresario, pero, tal como lo estableció el mismo Pleno de la Corte, dichas grabaciones no serán usadas como prueba porque fueron obtenidas de manera ilegal.

La comisión se fijó líneas de investigación a partir del contenido de las conversaciones y a lo largo de las indagatorias logró recabar otro tipo de pruebas mediante las cuales se comprobó la confabulación para detener a la periodista.

Entre otras cosas se comprobó la participación, entre otros, del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Puebla, Guillermo Pacheco, y de la jueza local, Rosa Celia Pérez González, en la acción concertada.

Más que recomendaciones

El informe con las conclusiones a las que llegó la comisión investigadora comenzó a circular entre los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación desde el jueves pasado y se estima que, sino existe algún contratiempo de última hora, el caso será analizado en el transcurso de la semana que inicia.

Los 11 ministros que integran el Pleno de la SCJN tendrán que analizar el documento para decidir si, como concluye la comisión investigadora, existieron violaciones graves a las garantías individuales de la periodista y si, por estos hechos, es necesario que emitan una recomendación para que los responsables sean sancionados tanto por la vía política como administrativa y penal.

La investigación que llevó a cabo la comisión se llevó a cabo a petición de las Cámaras de Diputados y de Senadores y se sustentó en la facultad que le otorga la Constitución, en su artículo 97, para que la SCJN pueda averiguar violaciones graves a las garantías.

Dicha facultad restringe la actuación de la Corte tan sólo a investigar los hechos y a emitir conclusiones para que las autoridades correspondientes quienes decidan si sancionan o no a los responsables de las violaciones que detecte la Corte.

Como lo tienes tú

El castigo de todos los reporteros es su poco tiempo para mantener una relación sentimental.
Es difícil mantener y cumplir.
Es extremadamente complicado que te entiendan.
Hay un punto en el que por más que quieras cumplir, no puedes y te ves forzado a llevar las relaciones a un punto en el que te vuelves el culpable de todo.
Y es que en el fondo casi nadie te aguanta el ritmo.
En fin, son gajes del oficio y con esos deberás aprender a vivir.

El grupo español Pereza, lo dice mejor que yo: