Cuando uno lee un libro se da uno cuenta que no ha leído nada. Cuando aprendes algo, te ves a ti mismo como un ignorante. Sabes que tienes que ir por más. Sabes que debes devorar todo lo que esté a tu alcance, porque sabes que no sabes nada.
Lo mismo ocurre cuando veo tus ojos.
Lo mismo me sucede siempre que me topo con tu mirada: es el momento cuando me doy cuenta que estoy solo.
Lo primero que vi fueron tus ojos. Eso ya hace algún tiempo. Sonreías, no sé por qué sonreías, pero sonreías. Te sonrojaste, no sé por qué te sonrojaste pero te sonrojaste. Nos quedamos platicando un rato más del tiempo que marcaba el protocolo en ese momento, ¿recuerdas?
Sentados, juntos. Todos se habían levantado para ir a los cursos que estábamos tomando. Tú llevabas una mochila con tu laptop en la mano. Me levantaba del asiento, sin dejar de mirar tus ojos y el reflejo de ellos.
Me detuviste con la mano y me dijiste: “Espera. Faltan 10 minutos para que empiece. Sígueme contando”.
Yo, debo reconocerlo, me sorprendí y pues tu invitación era bien tomada por mis ojos porque era más que sugerente.
Seguimos platicando.
De pronto, nos quedamos verdaderamente solos en ese salón frío del Centro de Convenciones. Nos dimos cuenta de ello. Salimos caminando, lento. Debo reconocer que no dejaba de ver tus ojos, porque éstos miraban a los míos. No es que fuera un reto es que era un poco hipnótico.
¿Me explico?
Yo quería que los pasos —nuestros pasos— fueran lentos. Yo hablaba de historias, como los cuentistas cuando hablan de piratas o de dioses mitológicos o de epopeyas increíbles. Tú reías, te sonrojabas o de alguna forma tus ojos aprobaban mis discursos porque de pronto brillaban.
El encanto no duró mucho. Cada quien agarró su camino a alguna butaca azul para escuchar una ponencia.
Te vi más tarde, sólo para despedirme de ti como si fueras alguien totalmente desconocida. Unas horas antes parecía que tú y yo éramos viejos conocidos que por cuestiones del destino nos separamos un buen de años y nos tuvimos que encontrar para volver a platicarnos de todo lo que sufrimos, amamos, bailamos, bebimos en tanta ausencia.
Al siguiente día, buscaba tu mirada en cada cara que se me presentaba. No habías llegado. Entré a ese enorme auditorio preguntándome dónde diablos te habrías sentado.
Me mandaron a la parte de arriba porque el salón estaba lleno. De pronto alguien me dio un zape en la cabeza:
—Ora, güey —dije
—Jejeje —era uno de tantos que me conocía y que me hacía sonrojar al preguntarme—¿a quien buscas?
—A nadie, güey —y yo pensaba si es que era tan evidente mi búsqueda.
De pronto apareciste. Te vi. Te sentaste arriba del lado opuesto a donde yo estaba. Suspiré. Te observaba tranquilamente mientras fingías tomar nota. Llevabas un vestido claro, una blusa negra, zapatos idem de charol.
De pronto, otro zape:
—Ponga atención, chamaco cabrón —decía aquel sujeto que me veía despistado, mientras yo me sobaba la cabeza.
Tus ojos no habían cambiado.
Aunque nuestro saludo por la mañana fue frío, al mediodía, ya concluido el curso. Te miraba desde lejos y no sabía que hacer para acercarme. Algo se me ocurrió de pronto. Lo hice. Platicamos ese día hasta las diez de la noche mientras comíamos unos tacos árabes en Beirut (frente al hospital de la Upaep).
Por cierto, ese día de los tacos, era el día D, el día del desembarco de los gringos a Normandía, nada más que 64 años atrás.
Mientras mordía un taco árabe, miraba tus ojos.
—Cuando me llama mi mamá aparece pilas en mi celular, no sé por qué pero aparece pilas —dijiste al momento en que tomabas la llamada.
—Pos ponle otro nombre —dije yo mientras hacía el tradicional “ussss” de que me había enchilado con la salsa.
Tu mirada seguía ahí como hasta ahora.
Yo veía tus ojos y el reflejo de ellos, me comunicaba con ellos como si fuesen otros entes distintos al resto de tu cuerpo. Con ellos me entendía, con tu mirada platicaba de forma telepática.
Y cada que los veo sólo siento ese toque hipnótico, esa aguja con un narcótico que entra a mis venas y provoca que se dilaten mis pupilas.
Y es que es como cuando leo un libro, me doy cuenta que no sé nada. Es lo mismo que sucede cuando veo tus ojos: me doy cuenta que estoy solo.
sábado, agosto 23, 2008
viernes, agosto 22, 2008
En cualquier parte
Te busco en las calles, en los cafés,en la entrada de los cines, en los parques
en los panteones en las calles repletas de gente en los mercados en las llanteras
en los camellones en los bodegones en los restaurantes en las taquerías en las torterías en los centros comerciales en los aviones en las nóminas secretas y discrecionales en la nota roja en las revistas de sociales
En cualquier parte.
en los panteones en las calles repletas de gente en los mercados en las llanteras
en los camellones en los bodegones en los restaurantes en las taquerías en las torterías en los centros comerciales en los aviones en las nóminas secretas y discrecionales en la nota roja en las revistas de sociales
En cualquier parte.
lunes, agosto 18, 2008
HUELE A PÓLVORA
Crónicas Marxianas
Freak Show
Los ladrones viejos 1
El ambiente aún olía a pólvora. Se sentía caliente. Era una cosa densa como una masa que de pronto se puso encima pero no se veía, sólo se percibía.
Había patrullas.
La zona estaba acordonada. Los movimientos de los policías uniformados y tácticos generaban confusión. Es como cuando uno llega a un lugar que no conoce, en donde no sabe lo que pasa y debe uno tomar datos porque le inercia es tan cabrona que uno no debe ni puede quedarse inmóvil, pero se queda uno inmóvil porque no se entiende ni madres. Sólo uno finge que entiende. Finge que apunta, que garabatea una libreta, “total ya saldrá mañana en los periódicos y de ahí se tomarían los datos”, pensó algún reportero de policía que todavía andaba desnorteado.
En el suelo se veían los casquillos. Dijeron que son 40 impactos de bala que recibió un Jetta.
Es en serio, decían, el lugar aún olía a pólvora. Y se sentía caliente.
“¡40 impactos!”, retiembla en una cabeza.
“Tan delicado nomás de eso se murió”, respondería Chava Flores desde el más allá al escuchar este escándalo.
Eran de AK 47, mejor llamados cuernos de chivo.
—De seguro en la PGJ van a decir que fueron 40 balas perdidas —le dijo uno que estaba ahí a su compañero.
—Sí, van a decir que de una pistolita salieron unos balacitos, así, chiquitos, chiquitos.
Las llamadas telefónicas sonaron de volada y fueron parte del propio operativo o del mismo escenario caliente con olor a pólvora.
—¿Cómo viste el atentado contra Pérez Dorantes?
—Ah, chingá, cuál atentado de qué o qué.
—Le dispararon al subprocurador hace rato ahí por la laguna de San Baltasar.
—Huevos.
—...
—¿Y de parte de quién?
—Es que ya llegaron. Es un aviso. Este cuate de Pérez Dorantes sabía que algo así podría suceder.
—¿Y quienes llegaron?
—..., no pus no, por teléfono no.
—¿No será un ajuste de cuentas de alguna banda local?
—Eso es lo que van a decir mañana (sábado) que eran unos narcomenudistas, pero no cualquiera anda con sus cuernos de chivo así como así. Hay más, mucho más.
Mientras hablaban estos dos sujetos, algunos reporteros mandaban sus primeros reportes a sus redacciones. Como era de noche, algunos trataban de alumbrar sus apuntes con las luces de las torretas de los autos de la policía:
—A ver Lupita, te va el avance.
—...
—50 impactos de bala... ¿fueron 50?, perdón Lupita, perdón... 40 impactos de bala recibió un auto de la... ¿de quién chingá era el auto?... ah sí, Lupita, un auto de la Procuraduría General de Justicia... ¿qué?, ¿cómo?, ¿qué te estaba diciendo?, es que me están distrayendo unos compas acá. Ya güey, da chance, perdón Lupita.
—...
—¿Sabes qué, Lupita?, mejor deja redacto y te marco en 10. ¿Va?... Oye y de lo otro, de lo de mañana ¿podrás?
—...
—Bueno, bueno, te marco en 10, besos.
En el área del crimen los peritos con sus batas caminaban, hablaban, mostraban sus guantes.
La zona seguía acordonada.
Todo era pura especulación.
Todo eran llamadas a celulares a nexteles, a los cuates, a los políticos, a las redacciones y a Lupita la secretaria que aún esperaba la llamada para confirmar si se hacía o no lo del sábado.
Lo real eran los impactos de bala en el suelo, los cristales rotos del Jetta, los casquillos de las AK 47 regados por todos lados.
Real eran los reporteros con sus libretas y las grabadoras, los policías, las torretas, los vecinos mirones que eran removidos por los uniformados, la confusión y ese maldito olor a pólvora, acompañado de esa masa etérea que se pone sobre las cabezas y genera bochorno, cansancio y hueva.
Los ladrones viejos II
Desde el viernes 15 de agosto, Puebla, aunque no lo reconozcan las autoridades estatales huele a pólvora y va acompañado de ese ambiente denso que pesa sobre las cabezas, sin olvidar la confusión y el movimiento que genera todo ello, la actitud del reportero desnorteado que debe moverse pero no sabe cómo, no sabe a dónde y espera el periódico del otro día para piratearse los datos, no obstante, garabatea su libreta y hace como que trabaja.
La respuesta de la Procuraduría General de Justicia del sábado fue la lógica: un ajuste de cuentas en contra de unos Agentes del Ministerio Público por parte de algunos delincuentes o narcomenudistas.
¿Será cierto? No se sabe, pero es un hecho: el ambiente huele a pólvora y está caliente. Tampoco se vale entrar al juego del señalamiento contra algún grupo armado como los “zetas” (no los de Zavala, por supuesto), no obstante, esa especulación sí pesa en el ambiente y el atentado fue directo.
Desde hace pocos años, Puebla entró a la modernidad y con ello a los enfrentamientos entre grupos armados, secuestros, levantones. Y eso no es especulación, es la puritita verdad.
Lo real es que desde el viernes por la noche esto ya apesta a pólvora y es un hecho irrefutable, aunque el tremendo procurador de la tremenda Puebla diga que eran unos delincuentes así, así (piense en una mano moviéndose como en un más o menos).
Puebla huele a pólvora y está caliente.
Y no hay vuelta atrás, la masa densa pesará sobre las cabezas.
Los ladrones viejos III
La escena del crimen se quedó ahí, guardada en fotografías que empiezan a circular en diarios e internet. Los uniformados peinando la zona, los reporteros garabateando, las torretas prendidas, las cintas amarillas de no pase, el jetta con los cristales prácticamente destruidos y ese olor a pólvora.
—Ora sí, Lupita, te va mi avance... Ah, oye, antes ¿’tons qué, sí o sí?
—...
—Eso chingá... Bueno, a ver ora sí: 50 impactos de bala
—...
—¿Dije 50? ¿Y cuántos son? ¿40? Sabes qué, mejor te marco en 10 para que cheque, es que los compañeros nomás me están carneando. Bueno, pero ya quedamos mañanita, ¿eh? Besitos.
—...
—Ah, pinche Lupita... Oye güey, que son cuarenta no cincuenta.
Huele a pólvora.
Los ladrones viejos IV
He titulado a esta entrega los ladrones viejos por dos razones: la primera por la relación de historias negras y la segunda por una recomendación de un película o mejor dicho documental de Everardo González que hago desde este espacio.
Para que se den una idea: es la entrevista con varios ladrones que operaron en México en los años 60 hasta los 80, pero entre ellos aparece especialmente uno al que llaman “El Carrizos”, él fue quien robó la mansión de Luis Echeverría cuando era presidente, además abrió las cajas fuertes de López Portillo y de Uruchurtu cuando fue regente de la ciudad de México. La historia del “Cuatro vientos” que le robó la cartera a López Mateos cuando estaba en la Presidencia de la República.
Por supuesto, el mismo Carrizos lo dice: “ladrón que roba a ladrón” en referencia a los hurtos a los expresidentes, pero un dato extra: a él lo mandó a llamar Javier García Paniagua en persona para que robara la caja fuerte de Rosario Ibarra de Piedra en donde estaba un expediente en el que presuntamente inculpaba a Miguel Nazar Haro de la desaparición del hijo de la luchadora social.
Además la historia del famosísimo pozo, cómo los torturaban, las fugas de los penales, Lecumberri o cómo a un teniente al que llamaban “El drácula” y se apellidaba Téllez Girón se vio envuelto en un conflicto con Durazo Moreno porque el primero detuvo al hijo del “Negro” con un cargamento de cocaína en los años del lopezportillismo.
Así que búsquenla porque en ningún cine de Puebla la han exhibido. “Los ladrones viejos: las leyendas del artegio”, producida en el 2007 y dirigida por Everardo González. No se la pierdan, sé lo que les digo y por qué se los digo.
Abur.
Freak Show
Los ladrones viejos 1
El ambiente aún olía a pólvora. Se sentía caliente. Era una cosa densa como una masa que de pronto se puso encima pero no se veía, sólo se percibía.
Había patrullas.
La zona estaba acordonada. Los movimientos de los policías uniformados y tácticos generaban confusión. Es como cuando uno llega a un lugar que no conoce, en donde no sabe lo que pasa y debe uno tomar datos porque le inercia es tan cabrona que uno no debe ni puede quedarse inmóvil, pero se queda uno inmóvil porque no se entiende ni madres. Sólo uno finge que entiende. Finge que apunta, que garabatea una libreta, “total ya saldrá mañana en los periódicos y de ahí se tomarían los datos”, pensó algún reportero de policía que todavía andaba desnorteado.
En el suelo se veían los casquillos. Dijeron que son 40 impactos de bala que recibió un Jetta.
Es en serio, decían, el lugar aún olía a pólvora. Y se sentía caliente.
“¡40 impactos!”, retiembla en una cabeza.
“Tan delicado nomás de eso se murió”, respondería Chava Flores desde el más allá al escuchar este escándalo.
Eran de AK 47, mejor llamados cuernos de chivo.
—De seguro en la PGJ van a decir que fueron 40 balas perdidas —le dijo uno que estaba ahí a su compañero.
—Sí, van a decir que de una pistolita salieron unos balacitos, así, chiquitos, chiquitos.
Las llamadas telefónicas sonaron de volada y fueron parte del propio operativo o del mismo escenario caliente con olor a pólvora.
—¿Cómo viste el atentado contra Pérez Dorantes?
—Ah, chingá, cuál atentado de qué o qué.
—Le dispararon al subprocurador hace rato ahí por la laguna de San Baltasar.
—Huevos.
—...
—¿Y de parte de quién?
—Es que ya llegaron. Es un aviso. Este cuate de Pérez Dorantes sabía que algo así podría suceder.
—¿Y quienes llegaron?
—..., no pus no, por teléfono no.
—¿No será un ajuste de cuentas de alguna banda local?
—Eso es lo que van a decir mañana (sábado) que eran unos narcomenudistas, pero no cualquiera anda con sus cuernos de chivo así como así. Hay más, mucho más.
Mientras hablaban estos dos sujetos, algunos reporteros mandaban sus primeros reportes a sus redacciones. Como era de noche, algunos trataban de alumbrar sus apuntes con las luces de las torretas de los autos de la policía:
—A ver Lupita, te va el avance.
—...
—50 impactos de bala... ¿fueron 50?, perdón Lupita, perdón... 40 impactos de bala recibió un auto de la... ¿de quién chingá era el auto?... ah sí, Lupita, un auto de la Procuraduría General de Justicia... ¿qué?, ¿cómo?, ¿qué te estaba diciendo?, es que me están distrayendo unos compas acá. Ya güey, da chance, perdón Lupita.
—...
—¿Sabes qué, Lupita?, mejor deja redacto y te marco en 10. ¿Va?... Oye y de lo otro, de lo de mañana ¿podrás?
—...
—Bueno, bueno, te marco en 10, besos.
En el área del crimen los peritos con sus batas caminaban, hablaban, mostraban sus guantes.
La zona seguía acordonada.
Todo era pura especulación.
Todo eran llamadas a celulares a nexteles, a los cuates, a los políticos, a las redacciones y a Lupita la secretaria que aún esperaba la llamada para confirmar si se hacía o no lo del sábado.
Lo real eran los impactos de bala en el suelo, los cristales rotos del Jetta, los casquillos de las AK 47 regados por todos lados.
Real eran los reporteros con sus libretas y las grabadoras, los policías, las torretas, los vecinos mirones que eran removidos por los uniformados, la confusión y ese maldito olor a pólvora, acompañado de esa masa etérea que se pone sobre las cabezas y genera bochorno, cansancio y hueva.
Los ladrones viejos II
Desde el viernes 15 de agosto, Puebla, aunque no lo reconozcan las autoridades estatales huele a pólvora y va acompañado de ese ambiente denso que pesa sobre las cabezas, sin olvidar la confusión y el movimiento que genera todo ello, la actitud del reportero desnorteado que debe moverse pero no sabe cómo, no sabe a dónde y espera el periódico del otro día para piratearse los datos, no obstante, garabatea su libreta y hace como que trabaja.
La respuesta de la Procuraduría General de Justicia del sábado fue la lógica: un ajuste de cuentas en contra de unos Agentes del Ministerio Público por parte de algunos delincuentes o narcomenudistas.
¿Será cierto? No se sabe, pero es un hecho: el ambiente huele a pólvora y está caliente. Tampoco se vale entrar al juego del señalamiento contra algún grupo armado como los “zetas” (no los de Zavala, por supuesto), no obstante, esa especulación sí pesa en el ambiente y el atentado fue directo.
Desde hace pocos años, Puebla entró a la modernidad y con ello a los enfrentamientos entre grupos armados, secuestros, levantones. Y eso no es especulación, es la puritita verdad.
Lo real es que desde el viernes por la noche esto ya apesta a pólvora y es un hecho irrefutable, aunque el tremendo procurador de la tremenda Puebla diga que eran unos delincuentes así, así (piense en una mano moviéndose como en un más o menos).
Puebla huele a pólvora y está caliente.
Y no hay vuelta atrás, la masa densa pesará sobre las cabezas.
Los ladrones viejos III
La escena del crimen se quedó ahí, guardada en fotografías que empiezan a circular en diarios e internet. Los uniformados peinando la zona, los reporteros garabateando, las torretas prendidas, las cintas amarillas de no pase, el jetta con los cristales prácticamente destruidos y ese olor a pólvora.
—Ora sí, Lupita, te va mi avance... Ah, oye, antes ¿’tons qué, sí o sí?
—...
—Eso chingá... Bueno, a ver ora sí: 50 impactos de bala
—...
—¿Dije 50? ¿Y cuántos son? ¿40? Sabes qué, mejor te marco en 10 para que cheque, es que los compañeros nomás me están carneando. Bueno, pero ya quedamos mañanita, ¿eh? Besitos.
—...
—Ah, pinche Lupita... Oye güey, que son cuarenta no cincuenta.
Huele a pólvora.
Los ladrones viejos IV
He titulado a esta entrega los ladrones viejos por dos razones: la primera por la relación de historias negras y la segunda por una recomendación de un película o mejor dicho documental de Everardo González que hago desde este espacio.
Para que se den una idea: es la entrevista con varios ladrones que operaron en México en los años 60 hasta los 80, pero entre ellos aparece especialmente uno al que llaman “El Carrizos”, él fue quien robó la mansión de Luis Echeverría cuando era presidente, además abrió las cajas fuertes de López Portillo y de Uruchurtu cuando fue regente de la ciudad de México. La historia del “Cuatro vientos” que le robó la cartera a López Mateos cuando estaba en la Presidencia de la República.
Por supuesto, el mismo Carrizos lo dice: “ladrón que roba a ladrón” en referencia a los hurtos a los expresidentes, pero un dato extra: a él lo mandó a llamar Javier García Paniagua en persona para que robara la caja fuerte de Rosario Ibarra de Piedra en donde estaba un expediente en el que presuntamente inculpaba a Miguel Nazar Haro de la desaparición del hijo de la luchadora social.
Además la historia del famosísimo pozo, cómo los torturaban, las fugas de los penales, Lecumberri o cómo a un teniente al que llamaban “El drácula” y se apellidaba Téllez Girón se vio envuelto en un conflicto con Durazo Moreno porque el primero detuvo al hijo del “Negro” con un cargamento de cocaína en los años del lopezportillismo.
Así que búsquenla porque en ningún cine de Puebla la han exhibido. “Los ladrones viejos: las leyendas del artegio”, producida en el 2007 y dirigida por Everardo González. No se la pierdan, sé lo que les digo y por qué se los digo.
Abur.
sábado, agosto 16, 2008
Everybody's talking (Feliz cumpleaños)
Camino por las calles y sólo escucho el sonido de mis zapatos. Volteo y veo mucha gente pero sólo suenan mis tacones.
Entro a un café y veo gente hablando. Un par de mujeres con cigarros en su mesa dialogan como si el tema fuera apasionante:
"Entonces le dije, güey (wey). Y el tipo se me fue encima. Estaba desnudo y yo..."
"..."
En otra mesa un par de viejos no hablan. En otra, una señora está con sus ex compañeras de la escuela. Ella lleva a sus hijos que corren por los pasillos del café. Los niños corren se suben a otras sillas, saludan a los otros clientes. La mamá cuando se da cuenta grita: "¡Lorenzo. Ya. Basta!". Y Lorenzo la ve con cierto dejo de indiferencia. No le importa lo que diga su mamá, él seguirá corriendo en los pasillos porque necesita llamar la atención. Ella ve de reojo una camioneta blanca que le dio su marido. Otra de sus acompañantes piensa que tendrá que coger con el instructor del Sport City hoy por la tarde, porque su marido, quien es un empresario conocido ya no le hace el amor ni en defensa propia. Otra amiga no puede hablar de ello pero sabe que tiene cáncer cervicouterino. Su marido siempre llega con rastros de otras mujeres: perfumes baratos, lápiz labial en el cuello y un olor a alcohol.
En las noches, los antros. Mujeres hermosísimas con unos traseros idem salen a relucir de quien sabe dónde. Una mesa con muchísimos hombres y una mujer. Ella es la novia de uno de ellos. Al parecer son libaneses por los apellidos. Ella es producto nacional. Parece sola, parece scort aunque no lo es. Él, la trata así. Los demás, sus acompañantes, le ven las nalgas sin que se dé cuenta el novio de la chica. Ella, sabe que le ven las nalgas pero no dice nada. Ella, se ve triste, pero se comporta con el "aquí nos tocó vivir". El novio la besa y ella devuelve el favor con el juqueteo de la lengua. Los demás borrachos se ven unos a otros, beben, brindan, presumen de que han cogido más mujeres que kilómetros en Ferrari.
Todos hablan.
En otra mesa del mismo antro hay varias amigas que beben como en concurso. "Ya güey (wey)". Ellas cantan canciones de José José porque en un pequeño escenario montado como karaoke está un tipo cantando "El triste".
Todos cantan.
Yo levanto un vaso con güisqui y veo los enormes traseros de estas mujeres. Veo a unos amigos que creo que están sentados al rededor mío. Ellos hablan, ríen, discuten. En el pequeño escenario ahora sube un grupo de amigas que cantan como si fueran artistas.
Es puro blof, pienso. Pero me detengo, no será que el blof sea el mío y ellos actúen normal.
Pasan los días. La vida es como una vieja discoteca de los años ochenta: es la misma fiesta pero con diferentes borrachos.
Todos hablan.
Veo en Angelópolis mujeres con sus esposos. Y se ve a la familia feliz y tradicional comiendo en un fast food. Ella, la señora, se acostó con otro hombre y ella piensa en ello. Se justifica pensando que "es que mi marido no me satisface". Ella le da un beso a su marido y le dice: "Somos muy felices. Somos una familia muy feliz, gordito, te quiero mucho". Él la besa pensando que en verdad, después de casi ocho años de casados, sigue enamorada. Sonríe con su esposa pero piensa "Te quiero, pero ya no te aguanto. Me aburres".
Todos hablan.
En otro lado de la ciudad, una familia ve la televisión. Ven TV Azteca o Televisa. Y están ahí atentos a lo que digan sobre la farándula.
Todos escuchan.
Las calles.
Nadie sonríe.
Cada quien a su paso.
Cada quien a su velocidad.
Desayuno huevos en un restaurante.
Todos están ahí.
Feliz cumpleaños número 34.
Entro a un café y veo gente hablando. Un par de mujeres con cigarros en su mesa dialogan como si el tema fuera apasionante:
"Entonces le dije, güey (wey). Y el tipo se me fue encima. Estaba desnudo y yo..."
"..."
En otra mesa un par de viejos no hablan. En otra, una señora está con sus ex compañeras de la escuela. Ella lleva a sus hijos que corren por los pasillos del café. Los niños corren se suben a otras sillas, saludan a los otros clientes. La mamá cuando se da cuenta grita: "¡Lorenzo. Ya. Basta!". Y Lorenzo la ve con cierto dejo de indiferencia. No le importa lo que diga su mamá, él seguirá corriendo en los pasillos porque necesita llamar la atención. Ella ve de reojo una camioneta blanca que le dio su marido. Otra de sus acompañantes piensa que tendrá que coger con el instructor del Sport City hoy por la tarde, porque su marido, quien es un empresario conocido ya no le hace el amor ni en defensa propia. Otra amiga no puede hablar de ello pero sabe que tiene cáncer cervicouterino. Su marido siempre llega con rastros de otras mujeres: perfumes baratos, lápiz labial en el cuello y un olor a alcohol.
En las noches, los antros. Mujeres hermosísimas con unos traseros idem salen a relucir de quien sabe dónde. Una mesa con muchísimos hombres y una mujer. Ella es la novia de uno de ellos. Al parecer son libaneses por los apellidos. Ella es producto nacional. Parece sola, parece scort aunque no lo es. Él, la trata así. Los demás, sus acompañantes, le ven las nalgas sin que se dé cuenta el novio de la chica. Ella, sabe que le ven las nalgas pero no dice nada. Ella, se ve triste, pero se comporta con el "aquí nos tocó vivir". El novio la besa y ella devuelve el favor con el juqueteo de la lengua. Los demás borrachos se ven unos a otros, beben, brindan, presumen de que han cogido más mujeres que kilómetros en Ferrari.
Todos hablan.
En otra mesa del mismo antro hay varias amigas que beben como en concurso. "Ya güey (wey)". Ellas cantan canciones de José José porque en un pequeño escenario montado como karaoke está un tipo cantando "El triste".
Todos cantan.
Yo levanto un vaso con güisqui y veo los enormes traseros de estas mujeres. Veo a unos amigos que creo que están sentados al rededor mío. Ellos hablan, ríen, discuten. En el pequeño escenario ahora sube un grupo de amigas que cantan como si fueran artistas.
Es puro blof, pienso. Pero me detengo, no será que el blof sea el mío y ellos actúen normal.
Pasan los días. La vida es como una vieja discoteca de los años ochenta: es la misma fiesta pero con diferentes borrachos.
Todos hablan.
Veo en Angelópolis mujeres con sus esposos. Y se ve a la familia feliz y tradicional comiendo en un fast food. Ella, la señora, se acostó con otro hombre y ella piensa en ello. Se justifica pensando que "es que mi marido no me satisface". Ella le da un beso a su marido y le dice: "Somos muy felices. Somos una familia muy feliz, gordito, te quiero mucho". Él la besa pensando que en verdad, después de casi ocho años de casados, sigue enamorada. Sonríe con su esposa pero piensa "Te quiero, pero ya no te aguanto. Me aburres".
Todos hablan.
En otro lado de la ciudad, una familia ve la televisión. Ven TV Azteca o Televisa. Y están ahí atentos a lo que digan sobre la farándula.
Todos escuchan.
Las calles.
Nadie sonríe.
Cada quien a su paso.
Cada quien a su velocidad.
Desayuno huevos en un restaurante.
Todos están ahí.
Feliz cumpleaños número 34.
jueves, agosto 14, 2008
en cualquier parte
Camina en las calles, en los cafés, en los parques, en los panteones, en las oficinas públicas, en los baños, en los balnearios, en los basureros, en los cajones de los estacionamientos, en el Paseo Bravo, en los cerros, en el relleno sanitario, en la esquina de su casa, en la carnícería, en cualquier parte, en cualquier parte, en cualquier parte
de pronto trata de mirar al pasado, voltea, vuelve hacia atrás pero no hay nadie, sólo fantasmas.
Sigue caminando se detiene ve a los boleros del zócalo, ve el palacio municipal, ve el puesto de periódicos de doña mago, ve el vittorios.
Te busco en las calles, en las arboledas, en las plataformas, en los discursos del PRI, en la doble moral del PAN, en el aroma a perredista protestando, en los mercados ambulantes, en las ofertas de la papaya maradol, en los tacos de canasta, en los Chedraui, en Superama, en Soriana, en el toks, en los pollos toledo, en las escuelas públicas, en los baños de las primarias, en los dibujos obscenos, en las paredes, en las pintas en los grafitis, en la perrera municipal, en los jardines de fiestas, en las bodas, en los quince años, en los bautizos, en las gasolineras.
en cualquier parte, en cualquier parte, en cualquier parte, en cualquier parte.
Sigue caminando
de pronto trata de mirar al pasado, voltea, vuelve hacia atrás pero no hay nadie, sólo fantasmas.
Sigue caminando se detiene ve a los boleros del zócalo, ve el palacio municipal, ve el puesto de periódicos de doña mago, ve el vittorios.
Te busco en las calles, en las arboledas, en las plataformas, en los discursos del PRI, en la doble moral del PAN, en el aroma a perredista protestando, en los mercados ambulantes, en las ofertas de la papaya maradol, en los tacos de canasta, en los Chedraui, en Superama, en Soriana, en el toks, en los pollos toledo, en las escuelas públicas, en los baños de las primarias, en los dibujos obscenos, en las paredes, en las pintas en los grafitis, en la perrera municipal, en los jardines de fiestas, en las bodas, en los quince años, en los bautizos, en las gasolineras.
en cualquier parte, en cualquier parte, en cualquier parte, en cualquier parte.
Sigue caminando
sábado, agosto 09, 2008
En cualquier parte
Te busco en las calles,
en los cafés,
en la entrada de los cines,
en los parques
en los panteones
en las calles repletas de gente
en los mercados
en las llanteras
en los camellones
en los bodegones
en los restaurantes
en las taquerías
en las torterías
en los centros comerciales
en los aviones
en las nóminas secretas y discrecionales
en la nota roja
en las revistas de sociales
en las sombras
en la luz
en los boletines de prensa
en los remates de wall mart
en los desfalcos
en los fraudes
en los festejos del diez de mayo
en los estacionamientos
en los Vips
en los Sanborns
en los antros de la Juárez
en los antros de Cholula
en la fuente de los Frailes
en el cielo de colores
en las nubes
en el viento
en los árboles
en los juegos mecánicos
en la Feria
en los museos
en el zócalo
en La Juárez
en la hora en que se muere todo
en las películas cursis
en las películas de terror
en las malas películas
te busco en mi auto
te busco en el tuyo
en un Oxxo
en una cantina
en cualquier parte
en los poemas de Oliverio Girondo
en los de Efraín Huerta
en los libros de Bolaño
en las películas del Santo
en las de Tin Tan
en los baños de la Capu
en los camiones estrella roja
en los ADO
en cualquier parte
en cualquier parte
en cualquier parte
en cualquier parte
en cualquier parte
en los cafés,
en la entrada de los cines,
en los parques
en los panteones
en las calles repletas de gente
en los mercados
en las llanteras
en los camellones
en los bodegones
en los restaurantes
en las taquerías
en las torterías
en los centros comerciales
en los aviones
en las nóminas secretas y discrecionales
en la nota roja
en las revistas de sociales
en las sombras
en la luz
en los boletines de prensa
en los remates de wall mart
en los desfalcos
en los fraudes
en los festejos del diez de mayo
en los estacionamientos
en los Vips
en los Sanborns
en los antros de la Juárez
en los antros de Cholula
en la fuente de los Frailes
en el cielo de colores
en las nubes
en el viento
en los árboles
en los juegos mecánicos
en la Feria
en los museos
en el zócalo
en La Juárez
en la hora en que se muere todo
en las películas cursis
en las películas de terror
en las malas películas
te busco en mi auto
te busco en el tuyo
en un Oxxo
en una cantina
en cualquier parte
en los poemas de Oliverio Girondo
en los de Efraín Huerta
en los libros de Bolaño
en las películas del Santo
en las de Tin Tan
en los baños de la Capu
en los camiones estrella roja
en los ADO
en cualquier parte
en cualquier parte
en cualquier parte
en cualquier parte
en cualquier parte
viernes, agosto 08, 2008
Simpatía por el Chamuco, por los Rolling Stones
Por favor, permíteme presentarme
soy un hombre de riqueza y buen gusto
Estuve por aquí durante un largo, largo año,
Robé el alma y la fe de muchos hombres
Y yo estaba cerca
cuando Jesucristo tuvo su momento
de duda y aflicción, me cercioré de que
Pilatos lavase sus manos y sellase su destino.
Encantado de conocerte,
espero que adivines mi nombre.
pero qué es lo que te confunde
es la naturaleza de mi juego.
Yo estaba alrededor de San Petersburgo,
cuando vi que era el momento de un cambio.
Maté al Zar y a sus ministros,
Anastasia gritó en vano.
Conduje un tanque, ocupé un puesto de general
cuando la Blitzkrieg rugía
y los cuerpos hedían.
Encantado de conocerte,
espero que adivines mi nombre.
Pero qué es lo que te confunde
Es la naturaleza de mi juego, oh sí.
Observé con alegría
cuando tus reyes y reinas
lucharon durante diez décadas
por dioses que ellos mismos crearon.
Yo grité: «¿Quién mató a los Kennedy?»
Cuando, en definitiva, fuimos tú y yo.
Permíteme que me presente:
soy un hombre de riqueza y buen gusto,
yo organicé trampas para trovadores
que murieron antes de que llegasen a Bombay
Encantado de conocerte,
espero que adivines mi nombre.
Pero qué es lo que te confunde
Es la naturaleza de mi juego, oh sí,
relájate, baby
Encantado de conocerte,
espero que adivines mi nombre, oh sí.
Pero qué es lo que te confunde
Es la naturaleza de mi juego.
Igual que cada policía
es un criminal,
y todos los pecadores son santos,
como las caras son cruces.
Sólo llámame Lucifer,
pues necesito un poco de moderación.
Así que si me encuentras, ten algo de cortesía,
ten algo de simpatía y un poco de buen gusto.
Usa toda tu bien aprendida «politesse»
o destruiré tu alma, sí,
Encantado de conocerte,
espero que adivines mi nombre.
Pero qué es lo que te confunde
Es la naturaleza de mi juego, baby,
relájate.
Oh sí, relájate,
Oh sí, ¡Oh sí!
Dime, baby, ¿cómo me llamo?
Dime querida, baby, adivina mi nombre.
Dime, baby, ¿cómo me llamo?
Si te lo digo una vez, serás culpable.
Oh, sí. ¿Cómo me llamo?
Dime, baby,
¿cómo me llamo?
Dime, cariño,
¿cómo me llamo?
Oh, sí.
Y a continuacion El Zeta
Pues a mi carro yo le he llamado Z, por obvias razones. No porque sea seguidor de López Zavala, ni porque esté ligado a un comando armado que proteja al narcotráfico. No, para nada.
Lo cierto es que este no tiene ese encanto de L. El mío es tosco, grotesco, rojo, patán y barbaján.
Lo único bueno de él es que le encanta tocar música. Y si no tiene música de plano no arranca.
Hoy al joven Z, le toca ir al médico para que lo chequen y le arreglen sus detalles provocados por excesos.
Ni hablar, el joven zeta necesita que le metan mano.
Lo cierto es que este no tiene ese encanto de L. El mío es tosco, grotesco, rojo, patán y barbaján.
Lo único bueno de él es que le encanta tocar música. Y si no tiene música de plano no arranca.
Hoy al joven Z, le toca ir al médico para que lo chequen y le arreglen sus detalles provocados por excesos.
Ni hablar, el joven zeta necesita que le metan mano.
jueves, agosto 07, 2008
COMO LO TIENES TÚ II
No, no es cursilería. Es un punto que sucede en este negocio. El grupo que inventó esta canción es muy pop, pero esta versión con Bunbury no es así. Y lo que dice la canción sucede. Es fácil hartarse, es fácil cansarse. Es difícil tenerlo claro, pero es parte del encanto. Es así. No, no lleva dedicatoria para nadie,aclaro. Sólo es algo que me dio la gana subirlo a este espacio.
Va primero el video de youtube. Y después la letra por si a alguien le interesa, insisto, no lleva dedicatoria. En última instancia es una dedicatoria para mi, nada más que para mi. Podría llamarse un autoreclamo y eso es válido. No es crítica hacia mi, es un mero diagnóstico.
Va primero el video de youtube. Y después la letra por si a alguien le interesa, insisto, no lleva dedicatoria. En última instancia es una dedicatoria para mi, nada más que para mi. Podría llamarse un autoreclamo y eso es válido. No es crítica hacia mi, es un mero diagnóstico.
jueves, julio 31, 2008
Instrucciones para subirse a una camioneta
El día que conocí a D., no sólo me impresionaron sus ojos, pues lo que más recuerdo de aquella ocasión fueron los vidrios de su camioneta a la cual ella decidió bautizarla como L. Por lo tanto, lo que más me impresionaron —a parte de los ojos de D.— fue la camioneta mejor conocida para la audiencia como L.
La camioneta L. es el automóvil en el que D. se mueve la mayor parte del tiempo: va a sus clases por las mañanas, va a tomar café con sus amigas, brinda con sus amigos, y de vez en cuando la usa sólo como una extensión de ella: de sus percepciones y sus sentimientos.
Y es que L. es en sí la mejor representación de D., porque L. es como si fuera D. o D es como si fuera L. Aunque ninguna de las dos saben de su enorme parecido. Al parecer D. adora a L., empero, como en las mejores historias: nunca se lo ha dicho, nunca se ha atrevido a decírselo.
L., en cambio, le tolera todo: y cuando se dice todo es porque es todo: desde que fume, patalee, se enoje, le ensucie los tapetes con lodo, le miente la madre a un taxista o que D. esté pensando en otras miles de cosas mientras manipula el volante de L y no se acuerde que trae a L debajo y alrededor de su cuerpo.
También L., eso nos lo ha dado a entender, ha visto llorar en la intimidad a D., y es que L. en sus asientos de velur carga con un buen de lágrimas de D.
L. también ha visto cómo se enoja D., pero también la ha visto reír y según nos ha confiado dos que tres veces la ha recibido con unas copas encima, mentando madres en contra de los hombres “porque todos son iguales”.
L. es discreta y no se atreve a revelar más.
Recientemente L. estuvo en el médico al que le dicen “El hojalatas”, —curioso nombre para un galeno— y L. fue sustituido por una Ford Blanca propiedad de M. Honestamente no era lo mismo: la camioneta Ford propiedad de M. la cual luce reluciente, viva, blanca, pura, sin mancillarse. No tiene ese lado humano de L. que la hace encantadora, pues L. comete errores, llega tarde, es distraída, pero se interesa por todo. Nada que ver aunque tengan cierta relación entre ambas.
Aún no sabemos si es que L. ya salió del hospital en donde le revisaron todo: ¡Jesús el santo!”. Sí, todo. Pero es que L., sufrió un accidente en un estacionamiento, y desconocemos si fue por culpa de D o por culpa de algún otro automóvil que bien podríamos llamar CH o P.
Recuerdo aún cuando conocí a D., pero más cuando conocí a L., —de hecho fue un día después de ver por primera vez a D.—.
Ese viernes de junio habría que bajar los vidrios de L. porque D. estaba fumando.
—¿Quieres bajar el vidrio? —me preguntó D.
—Sí... aprieto aquí ¿no? —respondí titubeante al ver que los elevadores de L. no servían.
D. sonrió como casi siempre lo hace, sino es que antes se ruboriza.
Y ella (D, of course) inventó en ese momento:
“Manual para bajar con suavidad los ojos de L, sin morir en el intento”.
Paso número uno: Coloque su mano derecha sobre el vidrio de L. (De preferencia que sus manos no suden, ni tengan grasas de carnitas o tacos árabes, sudados, de ojo, de nana, buche y al pastor).
Paso número dos: sonría y no desespere.
Paso número tres: apriete el botón que está en la portezuela y que le indica que con ese se pueden manipular los elevadores que a su vez suben o bajan (como se desee) los vidrios de L.
Paso número cuatro: Con su mano —de preferencia limpia— empuje hacia abajo, con cariño porque es L. mientras su dedito índice hace lo propio al apretar el botón.
Paso número cinco: No empuje con demasiada fuerza. Recuerde que a L. se le debe tratar como una dama por su parecido con D., el trato debe ser lento, sin desesperarse, con precaución para no lastimarla y dispuesto a que de pronto no baje porque L., también como su ama y señora: hace berrinches.
Paso número seis: Vuelva a sonreír y a no desesperarse.
Paso número siete: No baje todo el vidrio, pues para subirse se necesita un pequeño empujoncito hacia arriba. Recuerde tener limpias las manos, pues cualquier mancha de grasa, mugre o comida será notoria en los pequeños ojos de L.
Paso número ocho: disfrute de L.
Esperamos que L ya haya salido de la operación y cirugía plástica a la que tuvo que entrar urgentemente.
No es fácil con L., porque resulta que L. es distinta a todas las demás, no se le puede tratar mal, no se le puede presionar a que haga las cosas que no quiere porque siempre amenaza con desvielarse.
La camioneta L. es el automóvil en el que D. se mueve la mayor parte del tiempo: va a sus clases por las mañanas, va a tomar café con sus amigas, brinda con sus amigos, y de vez en cuando la usa sólo como una extensión de ella: de sus percepciones y sus sentimientos.
Y es que L. es en sí la mejor representación de D., porque L. es como si fuera D. o D es como si fuera L. Aunque ninguna de las dos saben de su enorme parecido. Al parecer D. adora a L., empero, como en las mejores historias: nunca se lo ha dicho, nunca se ha atrevido a decírselo.
L., en cambio, le tolera todo: y cuando se dice todo es porque es todo: desde que fume, patalee, se enoje, le ensucie los tapetes con lodo, le miente la madre a un taxista o que D. esté pensando en otras miles de cosas mientras manipula el volante de L y no se acuerde que trae a L debajo y alrededor de su cuerpo.
También L., eso nos lo ha dado a entender, ha visto llorar en la intimidad a D., y es que L. en sus asientos de velur carga con un buen de lágrimas de D.
L. también ha visto cómo se enoja D., pero también la ha visto reír y según nos ha confiado dos que tres veces la ha recibido con unas copas encima, mentando madres en contra de los hombres “porque todos son iguales”.
L. es discreta y no se atreve a revelar más.
Recientemente L. estuvo en el médico al que le dicen “El hojalatas”, —curioso nombre para un galeno— y L. fue sustituido por una Ford Blanca propiedad de M. Honestamente no era lo mismo: la camioneta Ford propiedad de M. la cual luce reluciente, viva, blanca, pura, sin mancillarse. No tiene ese lado humano de L. que la hace encantadora, pues L. comete errores, llega tarde, es distraída, pero se interesa por todo. Nada que ver aunque tengan cierta relación entre ambas.
Aún no sabemos si es que L. ya salió del hospital en donde le revisaron todo: ¡Jesús el santo!”. Sí, todo. Pero es que L., sufrió un accidente en un estacionamiento, y desconocemos si fue por culpa de D o por culpa de algún otro automóvil que bien podríamos llamar CH o P.
Recuerdo aún cuando conocí a D., pero más cuando conocí a L., —de hecho fue un día después de ver por primera vez a D.—.
Ese viernes de junio habría que bajar los vidrios de L. porque D. estaba fumando.
—¿Quieres bajar el vidrio? —me preguntó D.
—Sí... aprieto aquí ¿no? —respondí titubeante al ver que los elevadores de L. no servían.
D. sonrió como casi siempre lo hace, sino es que antes se ruboriza.
Y ella (D, of course) inventó en ese momento:
“Manual para bajar con suavidad los ojos de L, sin morir en el intento”.
Paso número uno: Coloque su mano derecha sobre el vidrio de L. (De preferencia que sus manos no suden, ni tengan grasas de carnitas o tacos árabes, sudados, de ojo, de nana, buche y al pastor).
Paso número dos: sonría y no desespere.
Paso número tres: apriete el botón que está en la portezuela y que le indica que con ese se pueden manipular los elevadores que a su vez suben o bajan (como se desee) los vidrios de L.
Paso número cuatro: Con su mano —de preferencia limpia— empuje hacia abajo, con cariño porque es L. mientras su dedito índice hace lo propio al apretar el botón.
Paso número cinco: No empuje con demasiada fuerza. Recuerde que a L. se le debe tratar como una dama por su parecido con D., el trato debe ser lento, sin desesperarse, con precaución para no lastimarla y dispuesto a que de pronto no baje porque L., también como su ama y señora: hace berrinches.
Paso número seis: Vuelva a sonreír y a no desesperarse.
Paso número siete: No baje todo el vidrio, pues para subirse se necesita un pequeño empujoncito hacia arriba. Recuerde tener limpias las manos, pues cualquier mancha de grasa, mugre o comida será notoria en los pequeños ojos de L.
Paso número ocho: disfrute de L.
Esperamos que L ya haya salido de la operación y cirugía plástica a la que tuvo que entrar urgentemente.
No es fácil con L., porque resulta que L. es distinta a todas las demás, no se le puede tratar mal, no se le puede presionar a que haga las cosas que no quiere porque siempre amenaza con desvielarse.
martes, julio 15, 2008
Ne me quitte pas
De Jaques Brel, un cantante que tuvo un éxito enorme en Francia, aunque él, tengo entendido, era Belga.
No me abandones es el título de esta canción, la cual es una de las más hermosas que se pudieron haber escrito y cantado. Al principio es la versión en francés (no, no sé francés pero es para despistar al enemigo) y segundo su traducción al español (sí, claro la bajé de internet)
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Il faut oublier
Tout peut s'oublier
Qui s'enfuit déjà
Oublier le temps
Des malentendus
Et le temps perdu
A savoir comment
Oublier ces heures
Qui tuaient parfois
A coups de pourquoi
Le coeur du bonheur
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Moi je t'offrirai
Des perles de pluie
Venues de pays
Où il ne pleut pas
Je creuserai la terre
Jusqu'après ma mort
Pour couvrir ton corps
D'or et de lumière
Je ferai un domaine
Où l'amour sera roi
Où l'amour sera loi
Où tu seras reine
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Je t'inventerai
Des mots insensés
Que tu comprendras
Je te parlerai
De ces amants-là
Qui ont vu deux fois
Leurs coeurs s'embraser
Je te raconterai
L'histoire de ce roi
Mort de n'avoir pas
Pu te rencontrer
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
On a vu souvent
Rejaillir le feu
De l'ancien volcan
Qu'on croyait trop vieux
Il est paraît-il
Des terres brûlées
Donnant plus de blé
Qu'un meilleur avril
Et quand vient le soir
Pour qu'un ciel flamboie
Le rouge et le noir
Ne s'épousent-ils pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Je ne vais plus pleurer
Je ne vais plus parler
Je me cacherai là
A te regarder
Danser et sourire
Et à t'écouter
Chanter et puis rire
Laisse-moi devenir
L'ombre de ton ombre
L'ombre de ta main
L'ombre de ton chien
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas.
O traducido al español:
No me dejes
Hay que olvidar
Todo se puede olvidar
Lo que ya se fue
Olvidar el tiempo
De los malos entendidos
Y el tiempo perdido
Para aclararlos
Olvidar esas horas
Que mataban a veces
A golpes de porqués
al corazón de la felicidad.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
Yo te ofreceré
perlas de lluvia
venidas de países
donde no llueve.
Yo escarbaré la tierra
Hasta después de mi muerte
Para cubrir tu cuerpo
De oro y de luz
Yo haré un reino
Donde el amor será rey
Donde el amor será ley
Donde tu serás reina.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
no me dejes
Yo te inventaré
Palabras locas
Que tu comprenderás
Yo te hablaré
De esos amantes
Que han visto por dos veces
Arder sus corazones.
Yo te contaré
La historia de un rey
Que murió por no haber
Podido encontrarte.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
Se ha visto a menudo
Resurgir el fuego
Del antiguo volcán
Que se creía demasiado viejo.
Existen tierras quemadas
Que dan más trigo
que un mejor abril
Y cuando viene la noche
para que un cielo arda
El rojo y el negro
¿Acaso no se unen?
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
no me dejes
No voy a llorar
No voy a hablar
Yo me ocultaré
Para mirarte
bailar y sonreír
Y escucharte
cantar y después reír
Déjame volverme
La sombra de tu sombra
La sombra de tu mano
La sombra de tu perro
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes.
No me abandones es el título de esta canción, la cual es una de las más hermosas que se pudieron haber escrito y cantado. Al principio es la versión en francés (no, no sé francés pero es para despistar al enemigo) y segundo su traducción al español (sí, claro la bajé de internet)
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Il faut oublier
Tout peut s'oublier
Qui s'enfuit déjà
Oublier le temps
Des malentendus
Et le temps perdu
A savoir comment
Oublier ces heures
Qui tuaient parfois
A coups de pourquoi
Le coeur du bonheur
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Moi je t'offrirai
Des perles de pluie
Venues de pays
Où il ne pleut pas
Je creuserai la terre
Jusqu'après ma mort
Pour couvrir ton corps
D'or et de lumière
Je ferai un domaine
Où l'amour sera roi
Où l'amour sera loi
Où tu seras reine
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Je t'inventerai
Des mots insensés
Que tu comprendras
Je te parlerai
De ces amants-là
Qui ont vu deux fois
Leurs coeurs s'embraser
Je te raconterai
L'histoire de ce roi
Mort de n'avoir pas
Pu te rencontrer
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
On a vu souvent
Rejaillir le feu
De l'ancien volcan
Qu'on croyait trop vieux
Il est paraît-il
Des terres brûlées
Donnant plus de blé
Qu'un meilleur avril
Et quand vient le soir
Pour qu'un ciel flamboie
Le rouge et le noir
Ne s'épousent-ils pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Je ne vais plus pleurer
Je ne vais plus parler
Je me cacherai là
A te regarder
Danser et sourire
Et à t'écouter
Chanter et puis rire
Laisse-moi devenir
L'ombre de ton ombre
L'ombre de ta main
L'ombre de ton chien
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas.
O traducido al español:
No me dejes
Hay que olvidar
Todo se puede olvidar
Lo que ya se fue
Olvidar el tiempo
De los malos entendidos
Y el tiempo perdido
Para aclararlos
Olvidar esas horas
Que mataban a veces
A golpes de porqués
al corazón de la felicidad.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
Yo te ofreceré
perlas de lluvia
venidas de países
donde no llueve.
Yo escarbaré la tierra
Hasta después de mi muerte
Para cubrir tu cuerpo
De oro y de luz
Yo haré un reino
Donde el amor será rey
Donde el amor será ley
Donde tu serás reina.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
no me dejes
Yo te inventaré
Palabras locas
Que tu comprenderás
Yo te hablaré
De esos amantes
Que han visto por dos veces
Arder sus corazones.
Yo te contaré
La historia de un rey
Que murió por no haber
Podido encontrarte.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
Se ha visto a menudo
Resurgir el fuego
Del antiguo volcán
Que se creía demasiado viejo.
Existen tierras quemadas
Que dan más trigo
que un mejor abril
Y cuando viene la noche
para que un cielo arda
El rojo y el negro
¿Acaso no se unen?
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
no me dejes
No voy a llorar
No voy a hablar
Yo me ocultaré
Para mirarte
bailar y sonreír
Y escucharte
cantar y después reír
Déjame volverme
La sombra de tu sombra
La sombra de tu mano
La sombra de tu perro
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes.
sábado, julio 12, 2008
sábado, julio 05, 2008
Una furtiva lágrima
Una furtiva lagrima
negli occhi suoi spuntò,
quelle festose giovani
invidiar sembrò.
Che più cercando io vo?
Che più cercando io vo?
M'ama, sì, m'ama, lo vedo, lo vedo!
Un solo istante i palpiti
del suo bel cor sentir!
I miei sospir confondere
per poco ai suoi sospir!
I palpiti, i palpiti sentir,
confondere i miei coi suoi sospir!
Cielo, si può morir...!
Di più non chiedo, non chiedo.
Ah! Cielo, si può, si può morir...!
Di più non chiedo, non chiedo.
Si può morir...Si può morir d'amor
Traducción :
Una furtiva lágrima
en sus ojos despuntó,
a aquellas alegres jóvenes
envidiar pareció.
¿Qué más buscando voy?
¿Qué más buscando voy?
Me ama, sí, me ama, lo veo, lo veo.
¡Un solo instante los latidos
de su hermoso corazón sentir!
Mis suspiros confundir
por instantes con sus suspiros.
Los latidos, los latidos sentir,
¡confundir los míos con sus suspiros!
¡Cielos, se puede morir...!
No pido más, no pido.
¡Ah! ¡Cielos, se puede, se puede morir...!
No pido más, no pido.
Se puede morir...
¡Se puede morir de amor!
negli occhi suoi spuntò,
quelle festose giovani
invidiar sembrò.
Che più cercando io vo?
Che più cercando io vo?
M'ama, sì, m'ama, lo vedo, lo vedo!
Un solo istante i palpiti
del suo bel cor sentir!
I miei sospir confondere
per poco ai suoi sospir!
I palpiti, i palpiti sentir,
confondere i miei coi suoi sospir!
Cielo, si può morir...!
Di più non chiedo, non chiedo.
Ah! Cielo, si può, si può morir...!
Di più non chiedo, non chiedo.
Si può morir...Si può morir d'amor
Traducción :
Una furtiva lágrima
en sus ojos despuntó,
a aquellas alegres jóvenes
envidiar pareció.
¿Qué más buscando voy?
¿Qué más buscando voy?
Me ama, sí, me ama, lo veo, lo veo.
¡Un solo instante los latidos
de su hermoso corazón sentir!
Mis suspiros confundir
por instantes con sus suspiros.
Los latidos, los latidos sentir,
¡confundir los míos con sus suspiros!
¡Cielos, se puede morir...!
No pido más, no pido.
¡Ah! ¡Cielos, se puede, se puede morir...!
No pido más, no pido.
Se puede morir...
¡Se puede morir de amor!
viernes, junio 27, 2008
EL ULTIMO TRAGO
Zeus Munive
El último trago
(Léase con la canción de fondo “El último trago” interpretada por Chavela Vargas.)
La última columna siempre es la más difícil de escribir. En serio, y es porque no sabes por dónde empezar si por los agradecimientos o por las explicaciones. Porque tratas de contener todo y reprimirte emociones y sentimientos. Porque es difícil decirle adiós a algo que amaste profundamente. Una vez un viejo amigo me decía que los amores como la buena poesía nunca se olvidan simplemente se abandonan. Y creo que algo por el estilo me pasa a mí en este momento.
Pero dejemos la cursilería y vamos por partes: Mi salida de Cambio se da porque me voy a fortalecer la revista 360 Grados. En este momento se está concretando un 360 Grados en otro estado y este proyecto que comparto con uno de mis mejores amigos, Alejandro Rodríguez, está dando sus buenos frutos: gordos, maduros, de buen color y sobre todo sabor.
Queremos mejorar la impresión, el diseño, los colores y nuestra página de internet. Queremos crecer como periodistas y seguir ofertando un producto de calidad a la sociedad poblana.
Esa y no otra, es la razón de mi salida de Cambio.
Nada de que me peleé con Juan o Pedro, falso. Es crecimiento personal y por supuesto espero dejar las puertas abiertas con mis amigos de Cambio.
Espero que así se queden. Y que salga por la puerta grande, no por la de servicio.
Mi experiencia en otros medios me ha llevado a terminar agarrado del chongo y eso no es lo ideal. Pero nadie experimenta en cabeza ajena y los chingadazos forman hasta el metal más duro.
Hace casi cuatro años, unos locos llegamos a este proyecto llamado Cambio, por cierto este año cumple 30 años. Mario Alberto Mejía, Arturo Rueda, Héctor Hugo Cruz, Ulises Ruiz y un servidor arribamos a la redacción de este diario que tiene en sus manos. La experiencia fue maravillosa y sobre todo adictiva. El periodismo es una pasión en toda la extensión de la palabra y, por ende, fue muy apasionante. Estuvimos en un programa radiofónico llamado La Quintacolumna que fue el más irreverente y desmadroso en la historia de Puebla. Las consecuencias fueron funestas. De ahí entramos en un estado de combate y al final el capitán del barco decidió irse a fundar otro proyecto llamado El columnista. Él fue el maestro, el gurú. Dejó escuela y de eso hay muestras palpables.
Nos quedamos en Cambio y sacamos la casta, como siempre. Enfrentamos a todos, a veces, incluso sin medir las consecuencias de nuestros teclados.
Y en este proyecto se incorporaron desde casi el principio personajes como Selene Ríos, Edmundo Velázquez, Efraín Núñez, Óscar Cote, Tere Murillo, Ronaldo Schmidt, Brahim Zamora, Paulina Cataño. Enrique Hernández, Olivia López, Hipólito Contreras, Lulú Horán, Agustín Tovar, Christian y la bola de mafiosos de la página de Cambio.
Yo siempre me negué a escribir una columna porque he pensado que es el peor género periodístico, pero encuentro una gran ignorancia e incultura entre los políticos poblanos, porque ellos son los principales consumidores de las columnas. La columna es el género más simple. La crónica es la más chingona y el reportaje es la neta del planeta. La nota te obliga a ser riguroso. La columna no es ni rigor ni nada. Pero me pasó como a los músicos de conservatorio, me vi obligado a tocar cumbias para sobrevivir y no pasar desapercibido.
En Puebla se hace un periodismo de columnas, lamentablemente. Y si no escribía una, iba a quedar en el ostracismo.
Los Freaks se trataban que fueran chacoteros y cotorrones. A lo mejor nunca fue así. A veces llegaron a tener buena información o a veces se notaba que su autor —éste, su amigo— andaba de huevón.
Se intentaba que fueran grotescos como son los fenómenos de un circo. Como son las deformidades humanas en terrenos mentales, no físicos.
No sé si lo logré, pero ahí están.
Éste es el último que escribo.
En ocasiones, sé que cometí excesos y abusos. Gané amigos y provoqué muchas enemistades como la de Antonio Hernández y Genis, a quien lamento haber perdido en la guerra.
Lo hecho, hecho está.
Me despido con un poco de dolor.
Sí y sobre todo porque esta redacción es como si fuera de mi familia. Los quiero un chingo, saben. Son como mis hijos y mis hermanos. Me duele, me cai.
Así que empiezan los agradecimientos a Alberto Ventosa, Ignacio Mier, Arturo Rueda y al viejo chingón de don Gabriel Sánchez Andraca. A Mario Alberto Mejía porque él fue quien me metió a la chamba y siempre confió en mí.
Ahora, a quienes les agradezco un putero y más, es a cada uno de los reporteros: Selene Ríos, Edmundo Velázquez, Héctor Hugo Cruz, Efraín Núñez, Yonadab Cabrera, Quique Bush, Brahim Zamora, Óscar Cote y su palomilla. Paulina Cataño, Lulú Horán y a Bebé (su sobrina), así como a César de la Cruz.
Y digo que a ellos más, porque los reporteros son quienes hacen el periódico. Y son a quienes más olvidamos, no sé por qué.
Ellos son los que mantenían con vida Cambio y son a quienes verdaderamente los he de extrañar.
Los gritos de una redacción viva son poca madre.
Ahí les dejo mi reputación, no se la acaben.
A mis amigos, gracias.
A mis enemigos, no abusen, ora que ya no tengo fuero y soy tan humano como cualquier otro.
Nos seguimos leyendo en 360 Grados.
Pórtense mal.
Gracias a mis lectores por soportarme.
El Freak cierra el telón. Se escucha una banda de pueblo tocar una rola: “sácaremos a ese wey de la barranca”.
El espectáculo termina.
¡Abur!
PD. Los extrañaré un chingo, me cai.
El último trago
(Léase con la canción de fondo “El último trago” interpretada por Chavela Vargas.)
La última columna siempre es la más difícil de escribir. En serio, y es porque no sabes por dónde empezar si por los agradecimientos o por las explicaciones. Porque tratas de contener todo y reprimirte emociones y sentimientos. Porque es difícil decirle adiós a algo que amaste profundamente. Una vez un viejo amigo me decía que los amores como la buena poesía nunca se olvidan simplemente se abandonan. Y creo que algo por el estilo me pasa a mí en este momento.
Pero dejemos la cursilería y vamos por partes: Mi salida de Cambio se da porque me voy a fortalecer la revista 360 Grados. En este momento se está concretando un 360 Grados en otro estado y este proyecto que comparto con uno de mis mejores amigos, Alejandro Rodríguez, está dando sus buenos frutos: gordos, maduros, de buen color y sobre todo sabor.
Queremos mejorar la impresión, el diseño, los colores y nuestra página de internet. Queremos crecer como periodistas y seguir ofertando un producto de calidad a la sociedad poblana.
Esa y no otra, es la razón de mi salida de Cambio.
Nada de que me peleé con Juan o Pedro, falso. Es crecimiento personal y por supuesto espero dejar las puertas abiertas con mis amigos de Cambio.
Espero que así se queden. Y que salga por la puerta grande, no por la de servicio.
Mi experiencia en otros medios me ha llevado a terminar agarrado del chongo y eso no es lo ideal. Pero nadie experimenta en cabeza ajena y los chingadazos forman hasta el metal más duro.
Hace casi cuatro años, unos locos llegamos a este proyecto llamado Cambio, por cierto este año cumple 30 años. Mario Alberto Mejía, Arturo Rueda, Héctor Hugo Cruz, Ulises Ruiz y un servidor arribamos a la redacción de este diario que tiene en sus manos. La experiencia fue maravillosa y sobre todo adictiva. El periodismo es una pasión en toda la extensión de la palabra y, por ende, fue muy apasionante. Estuvimos en un programa radiofónico llamado La Quintacolumna que fue el más irreverente y desmadroso en la historia de Puebla. Las consecuencias fueron funestas. De ahí entramos en un estado de combate y al final el capitán del barco decidió irse a fundar otro proyecto llamado El columnista. Él fue el maestro, el gurú. Dejó escuela y de eso hay muestras palpables.
Nos quedamos en Cambio y sacamos la casta, como siempre. Enfrentamos a todos, a veces, incluso sin medir las consecuencias de nuestros teclados.
Y en este proyecto se incorporaron desde casi el principio personajes como Selene Ríos, Edmundo Velázquez, Efraín Núñez, Óscar Cote, Tere Murillo, Ronaldo Schmidt, Brahim Zamora, Paulina Cataño. Enrique Hernández, Olivia López, Hipólito Contreras, Lulú Horán, Agustín Tovar, Christian y la bola de mafiosos de la página de Cambio.
Yo siempre me negué a escribir una columna porque he pensado que es el peor género periodístico, pero encuentro una gran ignorancia e incultura entre los políticos poblanos, porque ellos son los principales consumidores de las columnas. La columna es el género más simple. La crónica es la más chingona y el reportaje es la neta del planeta. La nota te obliga a ser riguroso. La columna no es ni rigor ni nada. Pero me pasó como a los músicos de conservatorio, me vi obligado a tocar cumbias para sobrevivir y no pasar desapercibido.
En Puebla se hace un periodismo de columnas, lamentablemente. Y si no escribía una, iba a quedar en el ostracismo.
Los Freaks se trataban que fueran chacoteros y cotorrones. A lo mejor nunca fue así. A veces llegaron a tener buena información o a veces se notaba que su autor —éste, su amigo— andaba de huevón.
Se intentaba que fueran grotescos como son los fenómenos de un circo. Como son las deformidades humanas en terrenos mentales, no físicos.
No sé si lo logré, pero ahí están.
Éste es el último que escribo.
En ocasiones, sé que cometí excesos y abusos. Gané amigos y provoqué muchas enemistades como la de Antonio Hernández y Genis, a quien lamento haber perdido en la guerra.
Lo hecho, hecho está.
Me despido con un poco de dolor.
Sí y sobre todo porque esta redacción es como si fuera de mi familia. Los quiero un chingo, saben. Son como mis hijos y mis hermanos. Me duele, me cai.
Así que empiezan los agradecimientos a Alberto Ventosa, Ignacio Mier, Arturo Rueda y al viejo chingón de don Gabriel Sánchez Andraca. A Mario Alberto Mejía porque él fue quien me metió a la chamba y siempre confió en mí.
Ahora, a quienes les agradezco un putero y más, es a cada uno de los reporteros: Selene Ríos, Edmundo Velázquez, Héctor Hugo Cruz, Efraín Núñez, Yonadab Cabrera, Quique Bush, Brahim Zamora, Óscar Cote y su palomilla. Paulina Cataño, Lulú Horán y a Bebé (su sobrina), así como a César de la Cruz.
Y digo que a ellos más, porque los reporteros son quienes hacen el periódico. Y son a quienes más olvidamos, no sé por qué.
Ellos son los que mantenían con vida Cambio y son a quienes verdaderamente los he de extrañar.
Los gritos de una redacción viva son poca madre.
Ahí les dejo mi reputación, no se la acaben.
A mis amigos, gracias.
A mis enemigos, no abusen, ora que ya no tengo fuero y soy tan humano como cualquier otro.
Nos seguimos leyendo en 360 Grados.
Pórtense mal.
Gracias a mis lectores por soportarme.
El Freak cierra el telón. Se escucha una banda de pueblo tocar una rola: “sácaremos a ese wey de la barranca”.
El espectáculo termina.
¡Abur!
PD. Los extrañaré un chingo, me cai.
martes, junio 24, 2008
Adiós Cambio Adiós
Pensé que no volería a escribir, pero, pero, pero... resultó que renuncio a Cambio. Las razones algún día saldrán... mientras tanto me quedo sin fuero.
sábado, junio 14, 2008
por qué no soy outsider
Hacía tiempo que no sentía tanto miedo.
Hacía más tiempo que no me emocionaba por dentro.
Más tiempo aún que no me quedara en cámara lenta.
Y todavía más que una película no me reconfortara tanto.
Creo que ser burócrata del periodismo me ha matado poco a poco.
Recuerdo cuando regresé a escribir —recién se fundó Intolerancia— que
me volvía loco estar ahí todo el tiempo tratando de descubrir el hilo negro.
Pero poco a poco me fui matando hasta que todo lo comencé a ver normal.
Fueron muchas cosas, censuras, pleitos, amenazas, amores fracasados que
Me hicieron convertirme en todo eso que yo detestaba.
Llegué a tener un buen salario, me salí de mi casa, tengo un auto que saqué de agencia
Pero las ganas de crear se murieron quién sabe por qué coños.
Hoy en la mañana volví a sentir algo raro en la panza —y vaya que esta me creció bastante, tan me perdí que ahora soy un marrano de 106 kilogramos, cuando pesaba
80—.
Me sienta bien la libertad.
Próximamente espero dejar la burocracia del periodismo en la cual me metí, espero además renunciar a las pendejadas en las que me involucré.
Por supuesto no pienso renunciar a mi vida de soltero en la cual me encuentro y por supuesto no pienso dejar las comodidades en las que estoy, tampoco soy pendejo. Ya
Voy a cumplir 34 y por supuesto que no pienso regresar a los cafés del centro a sentirme
revolucionario.
Ni madres.
Lo único que conservo es masturbarme constantemente y como las reglas de etiqueta lo exigen.
Ya no soy outsider, ya soy medio burgués. Digo medio porque yo quiero ser burgués y me vale verga que me critiquen.
Lo cierto es que hoy volví a sentir lo que hace mucho había perdido que eran las ganas de estar.
Hoy volví a llorar con una película que había visto hace un chingo de años y que no sé
porqué ya no me emocionaba. Me sentía padre de familia, viejo, cansado, me sentía gordo —bueno eso lo estoy—, pero hoy en la mañana sentí distinto. Puse un disco de Piazzolla y regresé a sentir.
Me sienta bien la libertad. Pensar que un día volveré a enamorarme, sentir nervios en la víspera de estar con alguna buena mujer, eso me llena de esperanza.
Alguien alguna vez me reclamó que por qué ya no escribía. Creo que porque vivía en una cómoda medianía, en una auténtica mediocridad personal.
Hoy es distinto.
Hoy amanecí con otra forma de sentir.
No sé si vuelva a escribir en este blog.
No sé si cree mejor otro.
No lo sé.
A lo mejor es el último post en este espacio.
La verdad es que estoy contento con la idea de dejar de ser burócrata del periodismo.
Ni hablar.
Fue un gusto haber estado con ustedes.
Hoy amanecí distinto, pues hacía mucho tiempo que no sentía nada.
Era como un muerto viviente que deambulaba por algún estante de ropa en
el Palacio de Hierro.
Hoy fue distinto: sentí miedo y lloré con una película.
Vaya creo que no estoy tan muerto.
Y eso me hace feliz.
¡Abur!
Hacía más tiempo que no me emocionaba por dentro.
Más tiempo aún que no me quedara en cámara lenta.
Y todavía más que una película no me reconfortara tanto.
Creo que ser burócrata del periodismo me ha matado poco a poco.
Recuerdo cuando regresé a escribir —recién se fundó Intolerancia— que
me volvía loco estar ahí todo el tiempo tratando de descubrir el hilo negro.
Pero poco a poco me fui matando hasta que todo lo comencé a ver normal.
Fueron muchas cosas, censuras, pleitos, amenazas, amores fracasados que
Me hicieron convertirme en todo eso que yo detestaba.
Llegué a tener un buen salario, me salí de mi casa, tengo un auto que saqué de agencia
Pero las ganas de crear se murieron quién sabe por qué coños.
Hoy en la mañana volví a sentir algo raro en la panza —y vaya que esta me creció bastante, tan me perdí que ahora soy un marrano de 106 kilogramos, cuando pesaba
80—.
Me sienta bien la libertad.
Próximamente espero dejar la burocracia del periodismo en la cual me metí, espero además renunciar a las pendejadas en las que me involucré.
Por supuesto no pienso renunciar a mi vida de soltero en la cual me encuentro y por supuesto no pienso dejar las comodidades en las que estoy, tampoco soy pendejo. Ya
Voy a cumplir 34 y por supuesto que no pienso regresar a los cafés del centro a sentirme
revolucionario.
Ni madres.
Lo único que conservo es masturbarme constantemente y como las reglas de etiqueta lo exigen.
Ya no soy outsider, ya soy medio burgués. Digo medio porque yo quiero ser burgués y me vale verga que me critiquen.
Lo cierto es que hoy volví a sentir lo que hace mucho había perdido que eran las ganas de estar.
Hoy volví a llorar con una película que había visto hace un chingo de años y que no sé
porqué ya no me emocionaba. Me sentía padre de familia, viejo, cansado, me sentía gordo —bueno eso lo estoy—, pero hoy en la mañana sentí distinto. Puse un disco de Piazzolla y regresé a sentir.
Me sienta bien la libertad. Pensar que un día volveré a enamorarme, sentir nervios en la víspera de estar con alguna buena mujer, eso me llena de esperanza.
Alguien alguna vez me reclamó que por qué ya no escribía. Creo que porque vivía en una cómoda medianía, en una auténtica mediocridad personal.
Hoy es distinto.
Hoy amanecí con otra forma de sentir.
No sé si vuelva a escribir en este blog.
No sé si cree mejor otro.
No lo sé.
A lo mejor es el último post en este espacio.
La verdad es que estoy contento con la idea de dejar de ser burócrata del periodismo.
Ni hablar.
Fue un gusto haber estado con ustedes.
Hoy amanecí distinto, pues hacía mucho tiempo que no sentía nada.
Era como un muerto viviente que deambulaba por algún estante de ropa en
el Palacio de Hierro.
Hoy fue distinto: sentí miedo y lloré con una película.
Vaya creo que no estoy tan muerto.
Y eso me hace feliz.
¡Abur!
martes, abril 08, 2008
Todos tenemos algo que esconder
Hace como dos o tres años vi este video. Siempre me ha parecido algo muy original, sobre todo por la letra que representa esa idea del todo está bien y estable en esta sociedad clasemediera de la cual yo formo parte orgullosamente.
Vean la historia (el video) y escuchen la letra. No piensen en "El diablo viste de prada" porque aunque es usado en su soundtrack nada se compara con esta historia tan original llevada por unas botargas de animalitos.
Vean la historia (el video) y escuchen la letra. No piensen en "El diablo viste de prada" porque aunque es usado en su soundtrack nada se compara con esta historia tan original llevada por unas botargas de animalitos.
lunes, abril 07, 2008
domingo, abril 06, 2008
domingo, diciembre 02, 2007
La Corte preciosa (versión para niños)
Había una vez un reino precioso en el que un gobernante había mandado a uno de sus pajecitos a darle un coscorrón a una vieja que se quería sentir juglar, denunciando acciones de pederastia y toda la cosa.
Para este fin —el coscorrón—, el gobernador tenía que quedar bien con un empresario textilero que le hacía los trajes a la medida y que, como buen tejedor de redes de corrupción, le había hecho los mejores trajes a su majestad para su campaña política, pues había donado más de dos mil camisetas con el fin de que el pueblo lo eligiera como su gran soberano.
Además, el empresario le había mandado a confeccionar ese tipo de trajes que sólo los inteligentes pueden ver y que eran admirados por toda la comarca.
La mujer que quería ser juglar fue detenida por un grupo de renegados que actuaban como gorilas cada que eran contratados.
Ellos abusaron y torturaron a la juglar y la remitieron a las mazmorras del castillo, en donde una vieja bruja que sufría de falta de amor y de cariño se prestó a la detención. La vieja bruja fue víctima, incluso, de varios de los guardias que estaban a su mando y ello quedó registrado en los anales de la historia, pero como ella sabía demasiado, el gobernante nunca la pudo correr, pues sabía que la vieja bruja podría sacar a relucir todos los hechizos y la brujería que habían utilizado para detener a cada uno de los juglares del feudo que, con una vieja mandolina, contaban las historias más terribles del reino.
Total que a la mujer que quería ser juglar le dieron una buena calentadita y ella, una vez libre, buscó a los más poderosos de toda la comarca para denunciarlo. El caso llegó a una Corte que era igual de preciosa que el gobernador en turno.
Y todos preciosos determinaron que el gobernador debería seguirlo siendo y a la juglar la remitieron a ser tan sólo una vieja cabrona.
Ah, pero el juicio de la historia es terrible, pues este gobernante cada que pasaban los años se volvía más duro y más prepotente. La impunidad era su fuerza de trabajo. Logró atemorizar a todos sus enemigos y eso lo hizo cada vez más solitario, al grado de que él sabía que sí había confabulado, que su voz era su voz y la de su amigo, el que teje las redes de corrupción.
Por ello, aunque sus corifeos y sus vasallos querían declararlo como Dios, siempre quedó evidenciado como el que mandó los coscorrones a la mujer que quería ser juglar, pues este cuento fue contado de generación en generación hasta nuestros días.
¿Y la Corte preciosa?
Pues la mayor parte de sus ministros, todos ellos enfundados en sus elegantes togas negras —tejidas por el empresario amigo del gobernante, por supuesto— fueron condenados a comer y a tragar todo tipo de comida hasta que quedaron convertidos en cerdos. Ellos aún viven y cada que hablan se les oye chillar cuando deliberan sobre los casos más escandalosos de esta comarca. Su castigo será quedar convertidos en pequeños puerquitos que trabajarán como sirvientes para cada que salga un gobernador precioso.
La Corte preciosa (versión para adultos)
Sí, sin duda.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación perdió su oportunidad histórica y prefirió quedarse como una piara tragando desechos para seguir engordando. Pero ojo: Marín no fue exonerado. Ni la procuradora, ni Pacheco Pulido, ni ninguno de los más de 50 funcionarios de Puebla y Quintana Roo, porque quedó claro que sí se torturó psicológicamente a la periodista. Sí se ordenó que abusaran de ella.
Sí.
La historia y los hechos así lo consignan.
Que la Corte quedó mal parada ante la sociedad, es otra cosa. Que la mayoría de los ministros se prestaron a actos de corrupción es otra, pero el juicio moral e histórico ya se dio.
Marín no resurge de las cenizas ni es un ave fénix, es tan gobernador como desde que fue electo en el 2004 y seguirá mandando en el Congreso del estado y en el Tribunal Superior de Justicia.
Es decir, seguirá el mismo personaje con sus mismas atribuciones metaconstitucionales.
Comprando panistas —que venden adoquín— sentándose con líderes de derecha como Juan José Rodríguez Posada. Saliendo en las páginas de revistas rosas. Y alabado por una prensa preciosa que dice: “Lo que el viento a Juárez”.
Es decir, el juicio de la historia será mayor que el juicio de la Corte preciosa.
No fue exoneración. Simple y sencillamente el caso jurídicamente se fue al archivo de los casos indeseables y desechos tóxicos, es decir, a la basura. Se le dio carpetazo y punto.
¿A poco para los ciudadanos nunca fue la voz?
¿A poco ya todos somos buenos?
¿A poco ya se vale la crítica en este gobierno?
Lo único que se logró es que la Corte cayera en un desprestigio tal, que quedó evidenciada.
Y con ellos las instituciones en el país.
¿O no señor Felipe Calderón de Acción Nacional?
Pero de esto Marín no es culpable. Puebla tiene los gobernantes que se merece. Y esto es lo que eligió y es lo que determinó. Hace un año el Frente Cívico Poblano se sentó en público con Javier López Zavala. La derecha poblana prefirió negociar el ISN y los Premios Oye.
La prensa poblana en su mayoría se volvió adicta al poder en turno y prefirieron callar en la lógica de tener más recursos.
Y de aquí nadie escapó.
Por ello, el gobernador no es tan culpable, pero tampoco es el gran héroe ni mártir. Es tan sólo un gobernador emanado de las filas del PRI y que actúa como los cánones de su partido lo indican.
También los panistas actúan de acuerdo a sus cánones. Y los periodistas ídem.
Sólo que con este episodio, la Corte contribuyó a que cada vez más se pierda la confianza en las instituciones.
Y aquél que diga que la Corte no quedó mal parada, está perdido. Quedó evidenciada y con falta de credibilidad.
Hablando en términos periodísticos: La presunta Corte, presuntamente exoneró al presunto acusado y se presume que los presuntos ministros de este presunto país recibieron presuntos cañonazos millonarios, asegura este presunto columnista.
La Corte preciosa (versión para cine)
¿En qué se diferencian las películas de Scorsese y el escándalo marinista? Se parecen en que en ambas historias siempre ganan los malos, pero se diferencian en que los protagonistas del cineasta son excelentes, los otros se quedan en tipo “B”.
Para este fin —el coscorrón—, el gobernador tenía que quedar bien con un empresario textilero que le hacía los trajes a la medida y que, como buen tejedor de redes de corrupción, le había hecho los mejores trajes a su majestad para su campaña política, pues había donado más de dos mil camisetas con el fin de que el pueblo lo eligiera como su gran soberano.
Además, el empresario le había mandado a confeccionar ese tipo de trajes que sólo los inteligentes pueden ver y que eran admirados por toda la comarca.
La mujer que quería ser juglar fue detenida por un grupo de renegados que actuaban como gorilas cada que eran contratados.
Ellos abusaron y torturaron a la juglar y la remitieron a las mazmorras del castillo, en donde una vieja bruja que sufría de falta de amor y de cariño se prestó a la detención. La vieja bruja fue víctima, incluso, de varios de los guardias que estaban a su mando y ello quedó registrado en los anales de la historia, pero como ella sabía demasiado, el gobernante nunca la pudo correr, pues sabía que la vieja bruja podría sacar a relucir todos los hechizos y la brujería que habían utilizado para detener a cada uno de los juglares del feudo que, con una vieja mandolina, contaban las historias más terribles del reino.
Total que a la mujer que quería ser juglar le dieron una buena calentadita y ella, una vez libre, buscó a los más poderosos de toda la comarca para denunciarlo. El caso llegó a una Corte que era igual de preciosa que el gobernador en turno.
Y todos preciosos determinaron que el gobernador debería seguirlo siendo y a la juglar la remitieron a ser tan sólo una vieja cabrona.
Ah, pero el juicio de la historia es terrible, pues este gobernante cada que pasaban los años se volvía más duro y más prepotente. La impunidad era su fuerza de trabajo. Logró atemorizar a todos sus enemigos y eso lo hizo cada vez más solitario, al grado de que él sabía que sí había confabulado, que su voz era su voz y la de su amigo, el que teje las redes de corrupción.
Por ello, aunque sus corifeos y sus vasallos querían declararlo como Dios, siempre quedó evidenciado como el que mandó los coscorrones a la mujer que quería ser juglar, pues este cuento fue contado de generación en generación hasta nuestros días.
¿Y la Corte preciosa?
Pues la mayor parte de sus ministros, todos ellos enfundados en sus elegantes togas negras —tejidas por el empresario amigo del gobernante, por supuesto— fueron condenados a comer y a tragar todo tipo de comida hasta que quedaron convertidos en cerdos. Ellos aún viven y cada que hablan se les oye chillar cuando deliberan sobre los casos más escandalosos de esta comarca. Su castigo será quedar convertidos en pequeños puerquitos que trabajarán como sirvientes para cada que salga un gobernador precioso.
La Corte preciosa (versión para adultos)
Sí, sin duda.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación perdió su oportunidad histórica y prefirió quedarse como una piara tragando desechos para seguir engordando. Pero ojo: Marín no fue exonerado. Ni la procuradora, ni Pacheco Pulido, ni ninguno de los más de 50 funcionarios de Puebla y Quintana Roo, porque quedó claro que sí se torturó psicológicamente a la periodista. Sí se ordenó que abusaran de ella.
Sí.
La historia y los hechos así lo consignan.
Que la Corte quedó mal parada ante la sociedad, es otra cosa. Que la mayoría de los ministros se prestaron a actos de corrupción es otra, pero el juicio moral e histórico ya se dio.
Marín no resurge de las cenizas ni es un ave fénix, es tan gobernador como desde que fue electo en el 2004 y seguirá mandando en el Congreso del estado y en el Tribunal Superior de Justicia.
Es decir, seguirá el mismo personaje con sus mismas atribuciones metaconstitucionales.
Comprando panistas —que venden adoquín— sentándose con líderes de derecha como Juan José Rodríguez Posada. Saliendo en las páginas de revistas rosas. Y alabado por una prensa preciosa que dice: “Lo que el viento a Juárez”.
Es decir, el juicio de la historia será mayor que el juicio de la Corte preciosa.
No fue exoneración. Simple y sencillamente el caso jurídicamente se fue al archivo de los casos indeseables y desechos tóxicos, es decir, a la basura. Se le dio carpetazo y punto.
¿A poco para los ciudadanos nunca fue la voz?
¿A poco ya todos somos buenos?
¿A poco ya se vale la crítica en este gobierno?
Lo único que se logró es que la Corte cayera en un desprestigio tal, que quedó evidenciada.
Y con ellos las instituciones en el país.
¿O no señor Felipe Calderón de Acción Nacional?
Pero de esto Marín no es culpable. Puebla tiene los gobernantes que se merece. Y esto es lo que eligió y es lo que determinó. Hace un año el Frente Cívico Poblano se sentó en público con Javier López Zavala. La derecha poblana prefirió negociar el ISN y los Premios Oye.
La prensa poblana en su mayoría se volvió adicta al poder en turno y prefirieron callar en la lógica de tener más recursos.
Y de aquí nadie escapó.
Por ello, el gobernador no es tan culpable, pero tampoco es el gran héroe ni mártir. Es tan sólo un gobernador emanado de las filas del PRI y que actúa como los cánones de su partido lo indican.
También los panistas actúan de acuerdo a sus cánones. Y los periodistas ídem.
Sólo que con este episodio, la Corte contribuyó a que cada vez más se pierda la confianza en las instituciones.
Y aquél que diga que la Corte no quedó mal parada, está perdido. Quedó evidenciada y con falta de credibilidad.
Hablando en términos periodísticos: La presunta Corte, presuntamente exoneró al presunto acusado y se presume que los presuntos ministros de este presunto país recibieron presuntos cañonazos millonarios, asegura este presunto columnista.
La Corte preciosa (versión para cine)
¿En qué se diferencian las películas de Scorsese y el escándalo marinista? Se parecen en que en ambas historias siempre ganan los malos, pero se diferencian en que los protagonistas del cineasta son excelentes, los otros se quedan en tipo “B”.
jueves, noviembre 22, 2007
Todo mundo lo sabe
Quién es ese wey que escribe su blog como Registro Federal de Contribuyentes.
Todo mundo lo sabe, ese wey soy yo.
Todo mundo sabe... es la neta del planeta.
Todo mundo lo sabe, ese wey soy yo.
Todo mundo sabe... es la neta del planeta.
sábado, octubre 20, 2007
Mr. Bojangles
Esta rolita la cantaba nina simone.
Y con respeto a ella me atrevo a subirla
I knew a man Bojangles
And he danced for you
In worn out shoes
With silver hair, a ragged shirt
And baggy pants, the old soft shoe
He jumped so high, he jumped so high
Then he lightly touched down
I met him in a cell in New Orleans
I was down and out
He looked at me to be the eyes of age
As he spoke right out
He talked of life, he talked of life
He laughed, slapped his leg a step
He said his name, Bojangles
And he danced a lick across the cell
He grabbed his pants
in fettered stance
Oh, he jumped up high
Then he clicked his heels
He let go a laugh, he let go a laugh
Shook back his clothes all around
Mr. Bojangles, Mr. Bojangles
Mr. Bojangles, dance!
He danced for those
At minstrel shows and county fairs
Throughout the south
He spoke with tears of 15 years
How his dog and him traveled about
His dog up and died, he up and died
After 20 years he still grieves
He said I dance now
At every chance in honky tonks
For drink and tips
But most of the time
I spend behind these county bars
Cause I drinks a bit
He shook his head
And as he shook his head
I heard someone ask him
Please, please
Mr. Bojangles, Mr. Bojangles
Mr. Bojangles, dance!
Y con respeto a ella me atrevo a subirla
I knew a man Bojangles
And he danced for you
In worn out shoes
With silver hair, a ragged shirt
And baggy pants, the old soft shoe
He jumped so high, he jumped so high
Then he lightly touched down
I met him in a cell in New Orleans
I was down and out
He looked at me to be the eyes of age
As he spoke right out
He talked of life, he talked of life
He laughed, slapped his leg a step
He said his name, Bojangles
And he danced a lick across the cell
He grabbed his pants
in fettered stance
Oh, he jumped up high
Then he clicked his heels
He let go a laugh, he let go a laugh
Shook back his clothes all around
Mr. Bojangles, Mr. Bojangles
Mr. Bojangles, dance!
He danced for those
At minstrel shows and county fairs
Throughout the south
He spoke with tears of 15 years
How his dog and him traveled about
His dog up and died, he up and died
After 20 years he still grieves
He said I dance now
At every chance in honky tonks
For drink and tips
But most of the time
I spend behind these county bars
Cause I drinks a bit
He shook his head
And as he shook his head
I heard someone ask him
Please, please
Mr. Bojangles, Mr. Bojangles
Mr. Bojangles, dance!
jueves, octubre 11, 2007
where is my mind 2
Ma caga la revista Rostros de Síntesis y sus fotos de sociales en los que piensan que los lectores poblanos somos unos pendejos.
Me cagan las familias "felices" en Angelópolis los domingos.
Me cagan las mujeres con Marlboro Light posando y mostrando que ellas son lo último de la moda.
Me cagan los antritos oscuros en los que atienden son pendejos con barba de candado sintiéndose beatniks, aunque en la realidad no hayan leído ni un carajo de Burroghs.
Me cagan los starbuks aunque más los Itallian Coffe.
Me cagan las gorditas sonrientes de Starbucks que me hacen sentirme en congregación cristiana.
Me caga que en los molotes de la 5 Poniente no venden cocacola, pura pinche Pepsi. No sabe igual y eso caga.
Me caga que en mi casa no sirva la pinche estufa y pague muchísimo de renta.
Me caga el Gobierno panista.
Me cagan algunos militantes del Yunque que conozco.
Sí, es real, me caga.
Lo bueno es que después de todo es un buen laxante y por lo tanto eso no me generará problemas para ir al escusado, ya que de una u otra forma es lo que me rodea y yo me sienta parte de ello, por eso me caga ¿o no? porque yo soy parte de tanta pinche mierda.
Nuevamente me ha dado por escuchar a los pixies y creo que es uno de los grupos de rock más chingones que hubo en los ochenta. Ellos evitaron que fueran terribles esos años.
Encontré esto en you tube y creo que está adoc con este post tan cagón.
Me cagan las familias "felices" en Angelópolis los domingos.
Me cagan las mujeres con Marlboro Light posando y mostrando que ellas son lo último de la moda.
Me cagan los antritos oscuros en los que atienden son pendejos con barba de candado sintiéndose beatniks, aunque en la realidad no hayan leído ni un carajo de Burroghs.
Me cagan los starbuks aunque más los Itallian Coffe.
Me cagan las gorditas sonrientes de Starbucks que me hacen sentirme en congregación cristiana.
Me caga que en los molotes de la 5 Poniente no venden cocacola, pura pinche Pepsi. No sabe igual y eso caga.
Me caga que en mi casa no sirva la pinche estufa y pague muchísimo de renta.
Me caga el Gobierno panista.
Me cagan algunos militantes del Yunque que conozco.
Sí, es real, me caga.
Lo bueno es que después de todo es un buen laxante y por lo tanto eso no me generará problemas para ir al escusado, ya que de una u otra forma es lo que me rodea y yo me sienta parte de ello, por eso me caga ¿o no? porque yo soy parte de tanta pinche mierda.
Nuevamente me ha dado por escuchar a los pixies y creo que es uno de los grupos de rock más chingones que hubo en los ochenta. Ellos evitaron que fueran terribles esos años.
Encontré esto en you tube y creo que está adoc con este post tan cagón.
miércoles, agosto 15, 2007
Un día sin fortuna

Ese día fue un día gris, a pesar de estar en pleno verano. No hubo llamadas al teléfono, parecía que fueran vacaciones. Recordaba los meses de diciembre que anunciaba que dos o tres días no estaría en la oficina por lo tanto no lo llamaran o no lo molestaran porque de plano no tomaría el teléfono, a menos de que “El Señor” lo estuviera buscando.
No fue así. Ya ni “El Señor” le llamó. Si estuviera en un país nórdico estaría nevando. Era un día frío. Este sería el inicio de un triste otoño, aunque viva, en pleno agosto, el verano de su descontento.
Ese día era un día común y corriente. Eran ya las siete de la mañana y ya había leído el periódico Cambio que decía “Zavalita se cae del ladrillo”.
“Hijos de la chingada”, pensó en voz alta al tiempo de aventar el periódico al suelo, “perros nomás quieren lana para que les aceiten el hocico… pero ya verán”.
Miraba su teléfono y no llegaba ninguna llamada. El nextel estuvo prendido toda la noche y sólo fue para recibir llamadas de consolación: “¿Es verdad? ¿Te vas?”.
Él sabía que se iba a un mejor encargo porque en el PRI no hay quien cubra su nivel. Ya lo había dicho en conferencia de prensa “ No hay liderazgos reales en el partido”.
“Qué no se dan cuenta”, pensaba mientras se veía en el espejo empañado por el agua caliente del baño. “Qué no se dan cuenta que si no soy yo, la gubernatura se perderá”.
El agua caliente corría en la bañera, mientras en el lavabo continuaba cayendo una gotita de agua con un hilito de sangre que brotaba de su barba casi lampiña, la cual había sido rasurada con un rastrillo corriente que le había comprado su esposa en Wal Mart.
Tras salir del baño,ya con una bata puesta miró el celular de reojo y vio que no existían las llamadas perdidas.
Nadie.
En el nextel no había alertas en fila.
Nadie.
Se puso su traje oscuro. Desayunó algo ligero. Por fin una llamada. Era su asistente. Por primera vez no gritó, su trato fue amable, aunque no dejó de ser cortante y en momentos con cierto aire de soberbia porque él fue el segundo hombre más importante en el sexenio, “Faltaba más. Yo fui quien realmente desarticuló la guerra del caso Cacho. No perdí los procesos electorales. A mi la prensa me ama y sino los chingo, faltaba más”, se decía así mismo cada vez que se daba cuenta que ya carecía de la vitamina “P”, la del poder.
—¿Señor?, —le dijo desde el otro lado del auricular.
—Dime, ¿qué pasó?, ¿qué han dicho de mi renuncia? ¿Saben que yo seré quien coordinará la campaña? ¿Qué pasa? ¿Qué opinan?
—Pues mire es que…
—Es que ¿Qué?
—… es que no lo trataron bien señor.
—¡Chingada madre! Para qué te tengo ahí, pendejo. Para qué. A ver, para qué cobras, cabrón. Qué no les das dinero a esos cabrones, pendejo. No te dije que les marcaras. Eres pendejo o qué. O te chingas la lana de sus convenios.
—Señor, es que tiraron línea en su contra los de siempre. Ya ve cómo son esos hijos de la chingada. Ya me enteré que los otros secretarios andan festejando su caída señor.
—¿Mi qué? Repite lo que dijiste.
—Ssuu caída, señor.
—¡Pen-de-jo! Yo no me caí. ¿Qué?, ¿te da lana Arturo Rueda para que me maltrates, güey? Yo no me caí no seas pendejo. Yo sólo voy a coordinar la campaña a diputados y presidentes municipales. Yo no me caí. Y qué no acaso quedó claro que yo era el jefe del gabinete. Pero van a ver esos cabrones de lo que soy capaz. Háblale a Darío y a Alejandro. Que sigan desviando recursos. Van a ver hijos de la chingada. Van a ver.
En el garage el chofer espera a que se suba a la camioneta. El asistente ve tristeza en su cara. Ve dolor. No le quiere decir nada, prefiere acercársele, pero no, sería demasiado, mejor no.
No recibe ninguna llamada al celular ni al nextel.
El chofer discretamente pide a su asistente que le marque para que vuelva el color y la sonrisa en su cara.
—Márcale, güey. Parece velorio esto.
—Pero ya me cagó.
—Aguántate, pendejo. Es mejor que esté enojado a que le veas esa cara de muertito, no chingues. Bueno, el jefe de por sí está refeito y sí, parece chontal, pero es buena gente sobre todo cuando canta en las fiestas con su hermano el Fili.
Total que el asistente le marcó.
Al escuchar el sonido del nextel que tenía la canción Sin fortuna de ring tone sonrió, de eso se percató en el espejo retrovisor el guarura que sirve de chofer.
—Ah, eres tú pendejo. Si me vas a hablar para que pase al aire con el pedante del Iván Mercado, te la pelas, pendejo, te la pelas.
—No señor es que hay unas columnas que madrean al nuevo.
—Ah sí… a güevo.
—Oye ¿está listo el asunto de los alcaldes que me van a destapar para gobernador?
—Mmm, sí señor. Ya, el de Huejotzingo va a ser el que llevará la voz cantante, ve que es medio pendejo y a ese le reencanta lambisconearlo, señor.
—Pero que no se exceda, que no sea tan pendejo, que nadie se la va a creer.
—Ya está todo, en el Villa Rosa. A las diez. Les dimos ya el dinero a través de Sedesol para el pago del desayuno.
—Ese pinche Alejandro, es a toda madre me cai. Ora que esté de campaña me lo voy a llevar de pedo, se la merece.
—Sí señor.
—Así me gusta, que sepa el gobernador quién es el bueno, chingados. Que no le anden engañando.
La llegada a Casa Aguayo es distinta a lo acostumbrado.
Nadie lo recibe.
Los policías de la entrada ni se le cuadran. Es más uno de ellos intenta pedirle su identificación y le pregunta ¿A dónde va?
—¿Eres pendejo?, o qué.
El policía ríe: “ Es broma mi jefe, no se enoje”.
La prensa está en lo que eran sus oficinas.
“Orita me van a entrevistar, a huevo”.
Pero nadie lo ve.
Los flashes brillan sobre los ojos de uno que regresaba del hades. Éste otro se veía rejuvenecido.
Las fotos y las entrevistas con el nuevo funcionario quien pinta su raya con su antecesor: “Sana distancia con el PRI”.
Él observa. Se espera a que se despidan de él, pero nadie lo mira. Ya nadie lo ve.
Solo se da la vuelta y se va solo a su camioneta.
En el hotel Camino Real su anterior equipo lo recibirá.
Él les seguirá dando órdenes.
Con una lágrima casi grita “Yo soy inamovible. De eso se trata esta elección. De eso se trata esta elección. De eso se trata esta elección. De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección De eso se trata esta elección”.
martes, junio 26, 2007
Un receso.
Mientras la Corte sigue dilucidando el caso Mario Marín, yo escucho y disfruto de David Bowie
lunes, junio 18, 2007
La timbirichización de México
Este es un texto tomado de la revista Eme-equis, que me permito reproducirlo para este pequeño blog de la aldea camotera, pero es que en realidad está chingonsísimo.
Y es la neta, para aquella generación perdida que creció con todo esto:
El Gobierno Timbiriche
por Fernando Rivera Calderón tomado de la página de internet:
http://www.eme-equis.com.mx/072MXDIASEXTRANOS.html
Es de colección
La generación Timbiriche ha llegado al poder. Y no sólo lo digo por Max Cortázar, aquel joven que hace una década se desempeñaba como baterista del viejo Timbiriche y que ahora, junto a Juan Camilo Mouriño (el Benny del gabinete), se ha convertido en uno de los ex Timbiriches más influyentes de la actual administración.
La timbirichización de México es un asunto mucho más complejo, pero no por eso uno deja de preguntarse: ¿qué llevó al joven Max a renunciar al aplauso de las multitudes juveniles por el aplauso íntimo que emerge de las manecitas de Felipe Calderón? ¿Cómo pasa uno de ser baterista de Timbiriche a encargado de Comunicación de la Presidencia? ¿Acaso debemos interpretar que la relación de Calderón con los medios es algo así como golpear platillos y tambores? Bueno, esas son unas muy buenas preguntas que habrá que responder… en otra ocasión.
El estilo Timbiriche de gobernar se percibe por todos lados, es algo así como el soundtrack del sexenio (y espero de corazón que no sigamos cantando la misma canción dentro de 25 años). Por eso cada que escuchamos ese tema de “Tú y yo somos uno mismo” como que aparece la imagen inmaculada de Elba Esther Gordillo y la de Felipe Calderón cantando a dueto cual si fueran Pimpinela.
Y cuando suena “Soy un desastre” sabes que es la voz de Manuel Espino (“El gato rocanrolero”) la que canta y no la de Diego Schoening, y cuando oyes “Me estoy volviendo loca”, no es Thalía ni Paulina, sino Josefina Vázquez Mota que también le canta a Felipillo aquella de “él me plantó, de mí se burló, yo no se lo perdonaré”.
Mientras Kamel Nacif le dice a Mario El Gober Precioso Marín eso de “Hoy tengo que decirte papá” o “¿qué pasó papá?”, Echeverría y el Seguro Social se echan la de “Muriendo lento” y el Ejército Nacional se avienta a coro la de “Me pongo mal”, mientras dispara sobre unos civiles al tiempo que el narco corre, vuela y se acelera cortando cabezas y desmembrando cuerpos. ¿Pasarán “cosas peores” en “eme-é-acento-equis-i-ce-y-o? Bueno, “Si no es ahora, será mañana”, aunque lo más probable es que sea “Cuestión de tiempo” y la “Paranoia” no puede más que “Acelerar”.
Pese a todo Germán Martínez y César Nava caminan de la mano cantando “Iremos juntos”. Ramírez Acuña, con el ceño fruncido como siempre declama en voz baja a su jefe esa de “Con todos menos conmigo” y a Vicente Fox nunca falta quién le dedique la de “Vuelve a la escuela”.
Así es damas y caballeros, la timbirichización de México es una realidad de la que no será fácil librarnos: hemos transformado la cursilería sangrona de estas estrellas postadolescentes en la cursilería sangrienta de un gobierno que le canta a la sociedad “No seas tan cruel conmigo”, pero que ha llenado las calles de militares armados “hasta con los dientes”.
La síntesis de todo esto se encuentra en ese himno calderonista conocido antiguamente como “El baile del sapo” que explica con absoluta claridad la extraña trayectoria que ha seguido nuestra nación desde el inicio de este gobierno: “Un salto das para atrás, y un paso a la derecha”.
Ni hablar, mujer: la generación Timbiriche ha llegado al poder.
Cualquier semejanza con el panismo es mera coincidencia
Y es la neta, para aquella generación perdida que creció con todo esto:
El Gobierno Timbiriche
por Fernando Rivera Calderón tomado de la página de internet:
http://www.eme-equis.com.mx/072MXDIASEXTRANOS.html
Es de colección
La generación Timbiriche ha llegado al poder. Y no sólo lo digo por Max Cortázar, aquel joven que hace una década se desempeñaba como baterista del viejo Timbiriche y que ahora, junto a Juan Camilo Mouriño (el Benny del gabinete), se ha convertido en uno de los ex Timbiriches más influyentes de la actual administración.
La timbirichización de México es un asunto mucho más complejo, pero no por eso uno deja de preguntarse: ¿qué llevó al joven Max a renunciar al aplauso de las multitudes juveniles por el aplauso íntimo que emerge de las manecitas de Felipe Calderón? ¿Cómo pasa uno de ser baterista de Timbiriche a encargado de Comunicación de la Presidencia? ¿Acaso debemos interpretar que la relación de Calderón con los medios es algo así como golpear platillos y tambores? Bueno, esas son unas muy buenas preguntas que habrá que responder… en otra ocasión.
El estilo Timbiriche de gobernar se percibe por todos lados, es algo así como el soundtrack del sexenio (y espero de corazón que no sigamos cantando la misma canción dentro de 25 años). Por eso cada que escuchamos ese tema de “Tú y yo somos uno mismo” como que aparece la imagen inmaculada de Elba Esther Gordillo y la de Felipe Calderón cantando a dueto cual si fueran Pimpinela.
Y cuando suena “Soy un desastre” sabes que es la voz de Manuel Espino (“El gato rocanrolero”) la que canta y no la de Diego Schoening, y cuando oyes “Me estoy volviendo loca”, no es Thalía ni Paulina, sino Josefina Vázquez Mota que también le canta a Felipillo aquella de “él me plantó, de mí se burló, yo no se lo perdonaré”.
Mientras Kamel Nacif le dice a Mario El Gober Precioso Marín eso de “Hoy tengo que decirte papá” o “¿qué pasó papá?”, Echeverría y el Seguro Social se echan la de “Muriendo lento” y el Ejército Nacional se avienta a coro la de “Me pongo mal”, mientras dispara sobre unos civiles al tiempo que el narco corre, vuela y se acelera cortando cabezas y desmembrando cuerpos. ¿Pasarán “cosas peores” en “eme-é-acento-equis-i-ce-y-o? Bueno, “Si no es ahora, será mañana”, aunque lo más probable es que sea “Cuestión de tiempo” y la “Paranoia” no puede más que “Acelerar”.
Pese a todo Germán Martínez y César Nava caminan de la mano cantando “Iremos juntos”. Ramírez Acuña, con el ceño fruncido como siempre declama en voz baja a su jefe esa de “Con todos menos conmigo” y a Vicente Fox nunca falta quién le dedique la de “Vuelve a la escuela”.
Así es damas y caballeros, la timbirichización de México es una realidad de la que no será fácil librarnos: hemos transformado la cursilería sangrona de estas estrellas postadolescentes en la cursilería sangrienta de un gobierno que le canta a la sociedad “No seas tan cruel conmigo”, pero que ha llenado las calles de militares armados “hasta con los dientes”.
La síntesis de todo esto se encuentra en ese himno calderonista conocido antiguamente como “El baile del sapo” que explica con absoluta claridad la extraña trayectoria que ha seguido nuestra nación desde el inicio de este gobierno: “Un salto das para atrás, y un paso a la derecha”.
Ni hablar, mujer: la generación Timbiriche ha llegado al poder.
Cualquier semejanza con el panismo es mera coincidencia
Marín sí violó Constitución, señala indagación de Corte
El Universal
El gobernador de Puebla, Mario Marín, sí incurrió en violaciones graves a la Constitución al haberse confabulado con diversos funcionarios para detener a la escritora Lydia Cacho y someterla, de manera irregular, a un juicio penal en diciembre de 2005, de acuerdo con los resultados de la averiguación que realizó la comisión investigadora del caso que encabeza el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Juan Silva Meza.
Con base en toda una serie de pruebas que obtuvo la comisión, el ministro solicitó a sus compañeros del Pleno de la SCJN que emitan una recomendación dirigida, entre otras autoridades, a las Cámaras de Diputados y de Senadores, para que se le finquen responsabilidades políticas, administrativas y penales a todos los funcionarios que incurrieron en las violaciones graves a las garantías de Lydia Cacho, entre quienes también se encuentran un magistrado y una jueza locales.
Como resultado de sus investigaciones, la comisión también detectó que la pederastia y la pornografía infantil, que fueron los temas denunciados por la periodista y que motivaron las acciones en su contra, se han convertido en un verdadero problema de Estado que requiere de acciones urgentes para evitar que más niños sigan siendo víctimas de estos delitos en nuestro país.
Tras los pasos de Marín
En los últimos seis meses, el equipo de colaboradores de Silva Meza, dirigido por los magistrados federales Eduardo Alvarado Puente y Anastacio Enrique Escobar, logró recopilar toda una serie de pruebas que les permitieron demostrar que el gobernador Mario Marín fue quien orquestó y movió los hilos de la confabulación que se tejió en contra deLydia Cacho.
Las fuerzas del Estado -de acuerdo con la información recopilada por la comisión investigadora, de la cual tuvo conocimiento EL UNIVERSAL- se movieron a petición expresa del empresario textilero Kamel Nacif, a quien la periodista señaló como protector del pederasta Jean Succar Kuri en su libro Los Demonios del Edén.
Pieza por pieza, la comisión investigadora logró armar, en un informe de poco más de mil páginas, todo el rompecabezas que se tejió en torno a este caso y quedó al descubierto con las grabaciones de las conversaciones telefónicas que se difundieron, a principios de 2006, en las que Kamel Nacif le agradeció al "gober precioso" su intervención en la captura de la periodista.
Las investigaciones en torno a la participación del mandatario poblano en la detención de la periodista partieron del contenido que se reveló en las conversaciones que sostuvo con el empresario, pero, tal como lo estableció el mismo Pleno de la Corte, dichas grabaciones no serán usadas como prueba porque fueron obtenidas de manera ilegal.
La comisión se fijó líneas de investigación a partir del contenido de las conversaciones y a lo largo de las indagatorias logró recabar otro tipo de pruebas mediante las cuales se comprobó la confabulación para detener a la periodista.
Entre otras cosas se comprobó la participación, entre otros, del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Puebla, Guillermo Pacheco, y de la jueza local, Rosa Celia Pérez González, en la acción concertada.
Más que recomendaciones
El informe con las conclusiones a las que llegó la comisión investigadora comenzó a circular entre los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación desde el jueves pasado y se estima que, sino existe algún contratiempo de última hora, el caso será analizado en el transcurso de la semana que inicia.
Los 11 ministros que integran el Pleno de la SCJN tendrán que analizar el documento para decidir si, como concluye la comisión investigadora, existieron violaciones graves a las garantías individuales de la periodista y si, por estos hechos, es necesario que emitan una recomendación para que los responsables sean sancionados tanto por la vía política como administrativa y penal.
La investigación que llevó a cabo la comisión se llevó a cabo a petición de las Cámaras de Diputados y de Senadores y se sustentó en la facultad que le otorga la Constitución, en su artículo 97, para que la SCJN pueda averiguar violaciones graves a las garantías.
Dicha facultad restringe la actuación de la Corte tan sólo a investigar los hechos y a emitir conclusiones para que las autoridades correspondientes quienes decidan si sancionan o no a los responsables de las violaciones que detecte la Corte.
El gobernador de Puebla, Mario Marín, sí incurrió en violaciones graves a la Constitución al haberse confabulado con diversos funcionarios para detener a la escritora Lydia Cacho y someterla, de manera irregular, a un juicio penal en diciembre de 2005, de acuerdo con los resultados de la averiguación que realizó la comisión investigadora del caso que encabeza el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Juan Silva Meza.
Con base en toda una serie de pruebas que obtuvo la comisión, el ministro solicitó a sus compañeros del Pleno de la SCJN que emitan una recomendación dirigida, entre otras autoridades, a las Cámaras de Diputados y de Senadores, para que se le finquen responsabilidades políticas, administrativas y penales a todos los funcionarios que incurrieron en las violaciones graves a las garantías de Lydia Cacho, entre quienes también se encuentran un magistrado y una jueza locales.
Como resultado de sus investigaciones, la comisión también detectó que la pederastia y la pornografía infantil, que fueron los temas denunciados por la periodista y que motivaron las acciones en su contra, se han convertido en un verdadero problema de Estado que requiere de acciones urgentes para evitar que más niños sigan siendo víctimas de estos delitos en nuestro país.
Tras los pasos de Marín
En los últimos seis meses, el equipo de colaboradores de Silva Meza, dirigido por los magistrados federales Eduardo Alvarado Puente y Anastacio Enrique Escobar, logró recopilar toda una serie de pruebas que les permitieron demostrar que el gobernador Mario Marín fue quien orquestó y movió los hilos de la confabulación que se tejió en contra deLydia Cacho.
Las fuerzas del Estado -de acuerdo con la información recopilada por la comisión investigadora, de la cual tuvo conocimiento EL UNIVERSAL- se movieron a petición expresa del empresario textilero Kamel Nacif, a quien la periodista señaló como protector del pederasta Jean Succar Kuri en su libro Los Demonios del Edén.
Pieza por pieza, la comisión investigadora logró armar, en un informe de poco más de mil páginas, todo el rompecabezas que se tejió en torno a este caso y quedó al descubierto con las grabaciones de las conversaciones telefónicas que se difundieron, a principios de 2006, en las que Kamel Nacif le agradeció al "gober precioso" su intervención en la captura de la periodista.
Las investigaciones en torno a la participación del mandatario poblano en la detención de la periodista partieron del contenido que se reveló en las conversaciones que sostuvo con el empresario, pero, tal como lo estableció el mismo Pleno de la Corte, dichas grabaciones no serán usadas como prueba porque fueron obtenidas de manera ilegal.
La comisión se fijó líneas de investigación a partir del contenido de las conversaciones y a lo largo de las indagatorias logró recabar otro tipo de pruebas mediante las cuales se comprobó la confabulación para detener a la periodista.
Entre otras cosas se comprobó la participación, entre otros, del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Puebla, Guillermo Pacheco, y de la jueza local, Rosa Celia Pérez González, en la acción concertada.
Más que recomendaciones
El informe con las conclusiones a las que llegó la comisión investigadora comenzó a circular entre los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación desde el jueves pasado y se estima que, sino existe algún contratiempo de última hora, el caso será analizado en el transcurso de la semana que inicia.
Los 11 ministros que integran el Pleno de la SCJN tendrán que analizar el documento para decidir si, como concluye la comisión investigadora, existieron violaciones graves a las garantías individuales de la periodista y si, por estos hechos, es necesario que emitan una recomendación para que los responsables sean sancionados tanto por la vía política como administrativa y penal.
La investigación que llevó a cabo la comisión se llevó a cabo a petición de las Cámaras de Diputados y de Senadores y se sustentó en la facultad que le otorga la Constitución, en su artículo 97, para que la SCJN pueda averiguar violaciones graves a las garantías.
Dicha facultad restringe la actuación de la Corte tan sólo a investigar los hechos y a emitir conclusiones para que las autoridades correspondientes quienes decidan si sancionan o no a los responsables de las violaciones que detecte la Corte.
Como lo tienes tú
El castigo de todos los reporteros es su poco tiempo para mantener una relación sentimental.
Es difícil mantener y cumplir.
Es extremadamente complicado que te entiendan.
Hay un punto en el que por más que quieras cumplir, no puedes y te ves forzado a llevar las relaciones a un punto en el que te vuelves el culpable de todo.
Y es que en el fondo casi nadie te aguanta el ritmo.
En fin, son gajes del oficio y con esos deberás aprender a vivir.
El grupo español Pereza, lo dice mejor que yo:
Es difícil mantener y cumplir.
Es extremadamente complicado que te entiendan.
Hay un punto en el que por más que quieras cumplir, no puedes y te ves forzado a llevar las relaciones a un punto en el que te vuelves el culpable de todo.
Y es que en el fondo casi nadie te aguanta el ritmo.
En fin, son gajes del oficio y con esos deberás aprender a vivir.
El grupo español Pereza, lo dice mejor que yo:
martes, junio 12, 2007
¿Qué demonios es El Yunque?
Freaks
Un clásico de lo grotesco
M.U.R.O.
(Movimiento Único de Reaccionarios Ojetes)
—Papi, papi, ¿qué es El Yunque?
—Mmm, bueno mijito, es… como decirlo… es… ese lugar donde una bola de reaccionarios ojetes se ayudan entre sí para mantener la chamba.
¿Qué demonios es El Yunque?
Es esa sombra que aparece en la oscuridad cuando son las tres de la mañana y vas a hacer pipí. Tienes que correr rápidamente al apagador para prender la luz y mirar que no haya nada o nadie a tu alrededor.
Es ese viento que sientes en el oído sin que haya nadie.
Es “eso” que sabes que existe y que recorre las redacciones, las decisiones del poder, negocia con el gobernador en turno para sacar dinero transformado en obras públicas, y finalmente apoya al candidato del PRI aunque sea un ferviente militante del PAN.
Es una organización que se viste como el Ku-Klux-Klan, matan un chivo y las caderas se las cenan en un mole bien sabroso, mientras realizan sus misas negras aunque para ellos son blancas.
Es “eso” que sabes que está cabrón (Fritz Glockner, dixit) pero que existe.
Es “esa cosa” que prefieres no comentar cuando sabes que estás platicando con un yunquista.
Es un espanto, un ente, un alma en pena, un espíritu chocarrero que sólo es tomado como burla o sorna.
Es el coco, aquél que no lo ves pero te jala las patas en la noche cada que te vas a dormir.
Es “eso” que sólo la prensa de los iniciados retoma como los grandes conocedores del PAN y sus vericuetos.
Es el arma que usan los panistas que desean chamba como Genaro Ramírez y Luis Paredes, Héctor Montiel y compañía. “El que no chilla no mama”, ¿verdad?
Son esos comentarios que sueltan los panistas frente a ti sobre los cursos que han recibido de adiestramiento y adoctrinamiento, pero que ponen cara de “tú sabes de qué hablamos” para que tú no sepas de qué hablan realmente y todos, hasta tú, se hagan pero bien pendejos con el tema.
Es todo eso que huele a sotana vieja de padrecito caliente.
Es “un alma en pena que va arrastrando cadenas de condena”, Lucía Méndez en el pecado de Diana Salazar.
¿Es todo aquello que querías saber acerca del sexo pero que temías preguntar?, Woody Allen says.
Es todo aquello que tanto criticamos pero que ahora en eso nos hemos convertido.
Pues sí, es eso y más.
Todo mundo habla de El Yunque, recorre esquinas, invade pensamientos, decide convenciones y asambleas, impone candidatos, negocia con gobernadores (Melquiades, Marín, Piña Olaya, etc.), determina consensos, alimenta a periodistas quienes también militaron en esa organización.
Y todo eso continúa en las sombras.
En el número más reciente de Reporte Índigo se presenta un superreportaje sobre Acción Nacional y la lucha entre Felipe Calderón y Manuel Espino Barrientos.
La unción de César Nava como un posible punto de equilibrio entre los yunquistas de Espino y los doctrinarios de Felipe Calderón.
En uno de sus capítulos viene el punto que más nos interesa y del cual retomo como parte de esta columna, ya que nos metimos al espinoso tema de esa organización clandestina.
Resulta que Reporte Índigo, que dirige el chingonsísimo periodista Ramón Alberto Garza, presenta una de las listas que se repartieron en la reciente asamblea nacional del panismo, en la que tundieron con abucheos al agallón mafafas del blanquiazul: “Je, je, je, muchachitos, je, je, je”, es decir, a Manuel Espino Barrientos.
Pero para dejarnos de largos preámbulos retomo los nombres y la información que todo mundo quiere escuchar, pero que teme preguntar.
Dice el Reporte Índigo:
“Una de las listas que se repartieron. Desde las filas de El Yunque fueron repartidas tres listas de miembros a los que se debía apoyar para entrar al Consejo Nacional. La idea era no concentrar los votos en sólo 50 nombres, sino diversificarlos para lograr más asientos. De esa lista, los 36 nombres en azul corresponden a quienes sí alcanzaron un lugar”.
Y aquí mis queridos amigos vienen los nombres que según el informante de Reporte Índigo son afines yunquistas.
Sólo me remitiré a los poblanos —el morbo es el morbo, me cai:
1. José Antonio Díaz García.
2. Francisco Fraile García (No que no tronabas pistolita).
3. Enrique Guevara Montiel.
4. Jorge Ocejo Moreno.
5. Ruth Ramos Barragán.
6. Pablo Rodríguez Regordosa.
Estos personajes, por cierto, sí integran los 18 miembros activos poblanos que son parte del Consejo Nacional del PAN.
Como se recordará, según el estudio hecho se calcula que aunque Espino, nuestro Agallón Mafafas, salió vapuleado, de 85 yunquistas que tenían antes ahora logró colar a 120 en el Consejo. El 40 por ciento de los consejeros son calderonistas, el 45 por ciento son yunquistas y el 15 por ciento son de Santiago Creel y Diego Fernández de Ceballos. Es decir, perdió Espino —Je, je, je muchachito, je, je, je—, perdió pero avanzó su grupo.
Por lo tanto:
—Papi, papi, no me has dicho qué es El Yunque…
—Mmm… ay no sé mijito. Sólo sé que son una bola de ojetes que quieren agandallarse del poder, como lo hicieron los priistas en otro tiempo.
Aquí les dejo el video que presentaron en la columna Campos Eliseos de Kathia D'Artigues en El Universal
Ay nanita
Un clásico de lo grotesco
M.U.R.O.
(Movimiento Único de Reaccionarios Ojetes)
—Papi, papi, ¿qué es El Yunque?
—Mmm, bueno mijito, es… como decirlo… es… ese lugar donde una bola de reaccionarios ojetes se ayudan entre sí para mantener la chamba.
¿Qué demonios es El Yunque?
Es esa sombra que aparece en la oscuridad cuando son las tres de la mañana y vas a hacer pipí. Tienes que correr rápidamente al apagador para prender la luz y mirar que no haya nada o nadie a tu alrededor.
Es ese viento que sientes en el oído sin que haya nadie.
Es “eso” que sabes que existe y que recorre las redacciones, las decisiones del poder, negocia con el gobernador en turno para sacar dinero transformado en obras públicas, y finalmente apoya al candidato del PRI aunque sea un ferviente militante del PAN.
Es una organización que se viste como el Ku-Klux-Klan, matan un chivo y las caderas se las cenan en un mole bien sabroso, mientras realizan sus misas negras aunque para ellos son blancas.
Es “eso” que sabes que está cabrón (Fritz Glockner, dixit) pero que existe.
Es “esa cosa” que prefieres no comentar cuando sabes que estás platicando con un yunquista.
Es un espanto, un ente, un alma en pena, un espíritu chocarrero que sólo es tomado como burla o sorna.
Es el coco, aquél que no lo ves pero te jala las patas en la noche cada que te vas a dormir.
Es “eso” que sólo la prensa de los iniciados retoma como los grandes conocedores del PAN y sus vericuetos.
Es el arma que usan los panistas que desean chamba como Genaro Ramírez y Luis Paredes, Héctor Montiel y compañía. “El que no chilla no mama”, ¿verdad?
Son esos comentarios que sueltan los panistas frente a ti sobre los cursos que han recibido de adiestramiento y adoctrinamiento, pero que ponen cara de “tú sabes de qué hablamos” para que tú no sepas de qué hablan realmente y todos, hasta tú, se hagan pero bien pendejos con el tema.
Es todo eso que huele a sotana vieja de padrecito caliente.
Es “un alma en pena que va arrastrando cadenas de condena”, Lucía Méndez en el pecado de Diana Salazar.
¿Es todo aquello que querías saber acerca del sexo pero que temías preguntar?, Woody Allen says.
Es todo aquello que tanto criticamos pero que ahora en eso nos hemos convertido.
Pues sí, es eso y más.
Todo mundo habla de El Yunque, recorre esquinas, invade pensamientos, decide convenciones y asambleas, impone candidatos, negocia con gobernadores (Melquiades, Marín, Piña Olaya, etc.), determina consensos, alimenta a periodistas quienes también militaron en esa organización.
Y todo eso continúa en las sombras.
En el número más reciente de Reporte Índigo se presenta un superreportaje sobre Acción Nacional y la lucha entre Felipe Calderón y Manuel Espino Barrientos.
La unción de César Nava como un posible punto de equilibrio entre los yunquistas de Espino y los doctrinarios de Felipe Calderón.
En uno de sus capítulos viene el punto que más nos interesa y del cual retomo como parte de esta columna, ya que nos metimos al espinoso tema de esa organización clandestina.
Resulta que Reporte Índigo, que dirige el chingonsísimo periodista Ramón Alberto Garza, presenta una de las listas que se repartieron en la reciente asamblea nacional del panismo, en la que tundieron con abucheos al agallón mafafas del blanquiazul: “Je, je, je, muchachitos, je, je, je”, es decir, a Manuel Espino Barrientos.
Pero para dejarnos de largos preámbulos retomo los nombres y la información que todo mundo quiere escuchar, pero que teme preguntar.
Dice el Reporte Índigo:
“Una de las listas que se repartieron. Desde las filas de El Yunque fueron repartidas tres listas de miembros a los que se debía apoyar para entrar al Consejo Nacional. La idea era no concentrar los votos en sólo 50 nombres, sino diversificarlos para lograr más asientos. De esa lista, los 36 nombres en azul corresponden a quienes sí alcanzaron un lugar”.
Y aquí mis queridos amigos vienen los nombres que según el informante de Reporte Índigo son afines yunquistas.
Sólo me remitiré a los poblanos —el morbo es el morbo, me cai:
1. José Antonio Díaz García.
2. Francisco Fraile García (No que no tronabas pistolita).
3. Enrique Guevara Montiel.
4. Jorge Ocejo Moreno.
5. Ruth Ramos Barragán.
6. Pablo Rodríguez Regordosa.
Estos personajes, por cierto, sí integran los 18 miembros activos poblanos que son parte del Consejo Nacional del PAN.
Como se recordará, según el estudio hecho se calcula que aunque Espino, nuestro Agallón Mafafas, salió vapuleado, de 85 yunquistas que tenían antes ahora logró colar a 120 en el Consejo. El 40 por ciento de los consejeros son calderonistas, el 45 por ciento son yunquistas y el 15 por ciento son de Santiago Creel y Diego Fernández de Ceballos. Es decir, perdió Espino —Je, je, je muchachito, je, je, je—, perdió pero avanzó su grupo.
Por lo tanto:
—Papi, papi, no me has dicho qué es El Yunque…
—Mmm… ay no sé mijito. Sólo sé que son una bola de ojetes que quieren agandallarse del poder, como lo hicieron los priistas en otro tiempo.
Aquí les dejo el video que presentaron en la columna Campos Eliseos de Kathia D'Artigues en El Universal
Ay nanita
lunes, junio 11, 2007
Instrucciones para cambiar a la derecha


Con estos ligeros pasos serás un niño bonito y adorable que estará por siempre cerrado de su mente, es decir, te verán como un panista más en la nómina de panistas.
Recuerda estas maravillosas palabras si es que ya eres un muchacho yunquista de la bendita ultraderecha:
¿Cuál es la parte más fea de tu cuerpo?
Unos dicen que tu nariz
otros dicen que los dedos de tus pies
Yo creo que es tu mente.
(Frank Zappa, Freak Out 1967)
Paso uno:
Di no al aborto. Cuando un mugroso o pulgoso personaje se te acerque recházalo. Cada que veas una muchacha nalgona y caderona, con unas piernas torneadas repite con golpes de pecho:
"No al aborto, no a la píldora del otro día, no al condón.
Si la presión es más fuerte, grita: "No se me para, no se me para, no se me para".
Si ya no aguantas porque resulta que la muchacha que está frente a ti está buenísima:
"Soy puto, soy puto, soy puto".
Recuerda imaginar a Carlos Abascal Carranza en traje de baño o con un hermoso liguero cada que repitas esto.
Paso dos:
Tóma lo que te dan pero vota por el PAN. Bien, mira, no nos hagamos tan santos. Ya lo dijo mi góber precioso: "No somos santos". Tú primero piensa en el bienestar de tu familia y de tu bolsillo. Imagínate en Angelópolis un domingo cualquiera, con tu señora y la carreola.
Por supuesto te compraste ya un jugo en 100 por ciento natural o un helado en nutrisa.
Tu vas caminando de forma lenta, es tu domingo. En la mañana ya fuiste a Exercite. Ya te endrogaste más con tus tarjetas de crédito de Liverpoll y el Palacio del Fierro.
Pero piensa en la familia Angelópolis, piensa en eso que siempre has deseado.
Bueno, una vez que lograste esto ahora proyectate y transa un poco, piensa que todo lo haces en nombre del Señor.
¿Qué cuál Señor?
No te me apendejes, pues el Señor.
Y si lo haces en nombre del Señor vas a ver que hasta robarás a gusto. Con tal de que te pongas bien con uno de los sacerdotes de las iglesias de Huexotitla o de las Ánimas, pues ya la hiciste.
Paso tres:¡Bingo!
Tienes que ir a la iglesia de Huexotitla o de las Ánimas. Es tu estatus. Ahí deberas saludar a Paco Fraile o a Ana Teresa Aranda o a Luis Paredes.
Es tu nivel.
Lúcete.
Eres de un ambiente social al cual siempre has pertenecido.
Paso cuatro:
No olvides que eres un inculto por naturaleza. Nada de libros ni pendejadas, para eso está Koinonía, Carlos Cuauhtémoc Sánchez, los programas de Otro Rollo, Salvador Borrego. Ni se te ocurra leer a la Poniatowska, ni mucho menos al peludo ese de Monsivais, fuchi. García Márquez porque no le entiendes, Juan Rulfo, quien sabe quién chingados es.
Dedicate a lo vanal en la cultura, piensa que eres gruexo porque escuchas al TRI en su última época y con Chela Lora. Nada de música al revés ni satánica por favor. Nada de desnudos en el arte, eso es porquería.
Por supuesto, no puedes leer Aura de Carlos Fuentes, es pecado.
No trates de sobresalir que ni esa tú te la crees.
Paso cuatro:
El que obedece no se equivoca.
Paso cinco:
Busca películas españolas como Marcelino pan y vino. Las de Joselito antes de que se volviera mariguano. Marisol, Pili y Myli. Angélica María. No te pongas denso que nadie te la va a creer.
Paso seis:
No olvides Angelópolis dominical con carreola y esposa.
Paso siete:
Sé misógino. Las mujeres sólo sirven para el hogar.
Paso ocho:
Trata de presentarte como una verdadera familia feliz, aunque por dentro quieras matar a todos.
Paso nueve:
Ve a las convenciones del PAN como si asistieras a una congregación cristiana.
Paso diez:
Si has cumplido cabalmente estos artículos, sólo te falta asegurar que tú jamás has robado, ni has metido la mano en la nómina, creete esa mentira, te hará bien engañarte a ti mismo.
Paso once:
Ahora ya eres un Yunque
sábado, junio 09, 2007
I put spell on you
Qué decir de esto cuando lo canta Nina Simone.
Nada.
Porque es verdad, sólo su voz puede lograrlo.
Me cai de madres que sí.
Nada.
Porque es verdad, sólo su voz puede lograrlo.
Me cai de madres que sí.
Instrucciones para cambiar a la izquierda

Con estos pequeños pasos tus amigos te verán como bicho raro, otros te tratarán de apestado o apestoso -que es peor- y otros te respetarán:
Paso número uno: déjate crecer la barba.
Paso número dos: compra el periódico La Jornada. Este siempre llévalo en la mano o debajo del brazo. Lee las cabezas por si te preguntan algo o quieren hacer plática de intelectuales.
Paso número tres: Siempre cita a Kapuchinsky. Recuerda que el periodismo -dice el maese Kapu- no es para cínicos. De paso llama a Gabriel García Márquez, Gabo, como si fuera tu gran cuate. Puedes también citar el veintiúnico libro que conoces de Milan Kundera y decir que la sensibilidad es cabrona, así como diosito que ese sí que es cabrón.
Paso número cuatro: Que no se te olvide que puedes ser izquierda, de la ultra, anarquista, budista, carterista o periodista, pero ante todo guadalupano. Es decir, soy así, pero me persigno y voy a misa.
Paso número cinco: De preferencia lleva en la mano algún libro de pastas viejas y desgastadas. Eso te dará un aire mucho más profundo. Pensarán que estás repasando ese texto que has estudiado. Vete a los libros de viejo o usado y ahí gastarás unos 20 pesos. Siempre que vayas a leerlo, métete a un café. Un Itallian Coffe no sería malo, ahí el café es pésimo, pero caen muchas estudiantes de literatura a quien apantallar.
Paso número seis: Si quieres conseguir beca y quedar bien... di que eres amigo de Pedro Ángel Palou. También cita a Volpi y al crack. Tu meta es conseguir una beca por parte del gobierno, así que di que los intelectuales son intelectuales porque la comunidad intelectual así lo intelijo, es decir, que así es porque así debe ser.
Paso número siete: Escribe en un blog.
Paso número ocho: Si quieres ser muy elevado lleva en tus manos el capital de Karl Marx.
Paso número diez: Súmate al Frente Zapatista, si se crea un movimiento para apoyar a los indígenas reprimidos en Timbuctú firma el desplegado. Di que eres simpatizante del presidente legítimo AMLO, que Fecal es una aberración y que Fox es peor que Díaz Ordaz y Echeverría juntos.
Paso número once: Compra un vocho del 76
Paso número doce: Escucha a Silvio Rodríguez, Amauri Pérez, Pablo Milanés, Eugenia León.
Paso número trece: Toma cerveza de preferencia. Si eres aún muy joven emborráchate con whisky. A los estudiantes sólo les da por tomar cerveza y ron y si alguien llega con los güiscachos los vas a apantallar a lo cabrón, y si aún se te ocurre más, di que es una bebida seca, pídelo en las rocas y has sonar los hielitos con el vaso.
Paso número catorce: si eres joven y tienes 18 años y no haces esto eres un pendejo.
Paso número quince: si tienes 30 y sigues haciéndolo eres aún más pendejo, pues de los 30 para adelante ya eres un consumista que aspira a pequeño burgués.
Finalmente: Puedes seguir consumiendo gansitos, sabritas, ver televisa y azteca, comprando paquetes de bimbo, ir a un concierto de shakira y reirte con las pendejadas de la tele.Comer frijoles con queso. Y ver las series de televisión de Fox y la Warner, nadie se va a enterar de que también eres un dichoso aspiracionista en búsca de una beca de la Secretaría de Cultura.
miércoles, junio 06, 2007
Segunda parte
Sólo resta comentar que a finales de los años ochenta, los terribles años ochenta, en el mundo latino se creo un movimiento llamado Rock en tu idioma. Que ya a toro pasado, pues algunas canciones y grupos eran muy pero muy fresas, pero no obstante, parecía ser una propuesta muy fresca ante las porquerías que se escuchaban en la radio poblana.
Por ello, en 1990 cuando Televisa adoptó el rap y caló como una forma de vida, pues yo en lo personal me declaré freak ya que me encabronaba escuchar ese estilo de música.
Para ese entonces, comencé a escuchar a Pink Floyd y la vida cambió para mi.
Además de que cayó en mis manos un libro de José Agustín llamado De perfil, el cual, para la edad que tenía era oro molido.
Fue la misma sensación que me generó cuando leí a Bolaño y sus detectives salvajes.
Me transformaron en el esperpento de 32, casi 33, años de existencia en este cuerpo con apellidos munive y rivera.
En fin, este texto es sólo para complementar el anterior post y el choque cultural que tuve cuando escuché a mis cuates tararear un rap de Caló.
¡Qué asco!
Veníamos de escuchar a la Trinca, a Charly García, a Nacha Pop y estos pendejos que les sale su lado marícón.
Chingada madre.
Nimodo nadie sabe para quien trabaja
Por ello, en 1990 cuando Televisa adoptó el rap y caló como una forma de vida, pues yo en lo personal me declaré freak ya que me encabronaba escuchar ese estilo de música.
Para ese entonces, comencé a escuchar a Pink Floyd y la vida cambió para mi.
Además de que cayó en mis manos un libro de José Agustín llamado De perfil, el cual, para la edad que tenía era oro molido.
Fue la misma sensación que me generó cuando leí a Bolaño y sus detectives salvajes.
Me transformaron en el esperpento de 32, casi 33, años de existencia en este cuerpo con apellidos munive y rivera.
En fin, este texto es sólo para complementar el anterior post y el choque cultural que tuve cuando escuché a mis cuates tararear un rap de Caló.
¡Qué asco!
Veníamos de escuchar a la Trinca, a Charly García, a Nacha Pop y estos pendejos que les sale su lado marícón.
Chingada madre.
Nimodo nadie sabe para quien trabaja
La construcción
Desde que inicié este blog, el cual he descuidado mucho últimamente, inició con una plena admiración a Chico Buarque de Hollanda.
Esto ya va a hacer tres años.
Fue en 1999 cuando salía de reportear una nota de la UAP para el periódico El Universal e iba manejando el carro de una compañera. Era un chamaco de 25 años y en la radio escuché por primera vez a Buarque con esta canción, en la versíón en español.
Pasaron 5 largos años y un día merodeando en mix up encontré un disco de éxitos de este cantante brasileño. Desde esa fecha para acá no he podido sacármelo de las venas.
Para el 2004 yo había cumplido 30 años y el rock, que me mueve aún, ya había sido desplazado por Jazz, Astor Piazzolla y en ese momento por Buarque y toda la generación brasileña llamada tropicalismo.
Es de la chingada que desde la preparatoria no escuchas la misma música de tus cuates, pues resulta que cuando cursé primero de prepa, estoy hablando de 1990, estaban aún de moda las fonomímicas y aunque no eran de mi agrado, pues por el desmadre asistías.
Para esto, yo consideraba que me llevaba con los más machines de la escuela y pues de pronto comenzó a sonar la música de un espantosísimo grupo llamado Caló. La canción era "Capitán".
Yo con la mirada sobre los que hacían su representación en el escenario en tono de miren esos pendejos, con qué poco se conforman. Cuando volteo mis cuates estaban tarareando la rolita esa horrible.
Desde ese instante me di cuenta que yo no era igual, que mi futuro era ser un freak y de ahí para acá me doy cuenta que es espantosa casi toda la producción televisa y casi toda la producción azteca-salinas pliego.
Es una mierda, para ser exactos.
Por cierto, en el 2004 cuando invité a salir una muchachilla de muy buenas caderas, nomás porque a huevo quería escuchar canciones del grupo Elefante y de pendejadas así. De plano que me aprieto mi calzón y no es que fuera yo mamón como mi amigo Ulises quien decía que no le llegaba a su vecina porque le gustaban los bukis, no ese no es el caso, el punto es que como que cuesta trabajo escuchar tanta pendejada en la radio.
En fin, basta de rollos y mamadas mías.
Soy fan de buarque y mucho.
Soy intolerante, sí un poco también.
Esto ya va a hacer tres años.
Fue en 1999 cuando salía de reportear una nota de la UAP para el periódico El Universal e iba manejando el carro de una compañera. Era un chamaco de 25 años y en la radio escuché por primera vez a Buarque con esta canción, en la versíón en español.
Pasaron 5 largos años y un día merodeando en mix up encontré un disco de éxitos de este cantante brasileño. Desde esa fecha para acá no he podido sacármelo de las venas.
Para el 2004 yo había cumplido 30 años y el rock, que me mueve aún, ya había sido desplazado por Jazz, Astor Piazzolla y en ese momento por Buarque y toda la generación brasileña llamada tropicalismo.
Es de la chingada que desde la preparatoria no escuchas la misma música de tus cuates, pues resulta que cuando cursé primero de prepa, estoy hablando de 1990, estaban aún de moda las fonomímicas y aunque no eran de mi agrado, pues por el desmadre asistías.
Para esto, yo consideraba que me llevaba con los más machines de la escuela y pues de pronto comenzó a sonar la música de un espantosísimo grupo llamado Caló. La canción era "Capitán".
Yo con la mirada sobre los que hacían su representación en el escenario en tono de miren esos pendejos, con qué poco se conforman. Cuando volteo mis cuates estaban tarareando la rolita esa horrible.
Desde ese instante me di cuenta que yo no era igual, que mi futuro era ser un freak y de ahí para acá me doy cuenta que es espantosa casi toda la producción televisa y casi toda la producción azteca-salinas pliego.
Es una mierda, para ser exactos.
Por cierto, en el 2004 cuando invité a salir una muchachilla de muy buenas caderas, nomás porque a huevo quería escuchar canciones del grupo Elefante y de pendejadas así. De plano que me aprieto mi calzón y no es que fuera yo mamón como mi amigo Ulises quien decía que no le llegaba a su vecina porque le gustaban los bukis, no ese no es el caso, el punto es que como que cuesta trabajo escuchar tanta pendejada en la radio.
En fin, basta de rollos y mamadas mías.
Soy fan de buarque y mucho.
Soy intolerante, sí un poco también.
sábado, mayo 26, 2007
La vida de los otros
Una excelente película. De hecho le ganó al laberinto del fauno en los premios Oscar, no es para menos.
Buscando en internet encontré el siguiente texto:
Un hombre con mirada al vacío entra en un ascensor de un anónimo rascacielos del Este de Berlín en 1984. Justo antes del cierre de las puertas, rebota dentro un balón de fútbol, seguido de su joven dueño. Se cierran las puertas. El ascensor comienza a moverse. El chico levanta la vista hacia el hombre y pregunta: “¿Es cierto que trabaja para la Stasi?” El hombre responde bruscamente: “¿Quién lo dice?”, a lo que el chico contesta: “Mi padre”. Tranquilo, el hombre prosigue: “Y, ¿cómo se llama…”; a mitad de la frase. “¿Quién?”, quiere saber el chico. Algunos segundos de silencio. “¿Tu balón?” pregunta el hombre con incredulidad en su voz, como si no pudiera creer lo suficiente esas palabras que acaban de salir de su boca. “¡Está loco!” dice el chico, “los balones no tienen nombre!”
No puedo dar detalles. Es urgente que la vean. Tenía mucho que no me emocionaba tanto con una película. Tiene un final que es de antología. Es uno de los mejores cierres, pues es todo menos lo que realmente esperas.
Sólo les dejo aquí el trailer, es tomado de youtube y está doblado al gachupín:
Buscando en internet encontré el siguiente texto:
Un hombre con mirada al vacío entra en un ascensor de un anónimo rascacielos del Este de Berlín en 1984. Justo antes del cierre de las puertas, rebota dentro un balón de fútbol, seguido de su joven dueño. Se cierran las puertas. El ascensor comienza a moverse. El chico levanta la vista hacia el hombre y pregunta: “¿Es cierto que trabaja para la Stasi?” El hombre responde bruscamente: “¿Quién lo dice?”, a lo que el chico contesta: “Mi padre”. Tranquilo, el hombre prosigue: “Y, ¿cómo se llama…”; a mitad de la frase. “¿Quién?”, quiere saber el chico. Algunos segundos de silencio. “¿Tu balón?” pregunta el hombre con incredulidad en su voz, como si no pudiera creer lo suficiente esas palabras que acaban de salir de su boca. “¡Está loco!” dice el chico, “los balones no tienen nombre!”
No puedo dar detalles. Es urgente que la vean. Tenía mucho que no me emocionaba tanto con una película. Tiene un final que es de antología. Es uno de los mejores cierres, pues es todo menos lo que realmente esperas.
Sólo les dejo aquí el trailer, es tomado de youtube y está doblado al gachupín:
jueves, mayo 24, 2007
La justicia es ciega, no ve a quien agarra pero sí siente lo que recibe
Si hay un genio se llama Rius. Si hubo alguna vez un genio en el cine mexicano se llamó Arau, y recalco existió, porque actualmente es parte del star sistem
Maldito starsistem.
Aquí les dejo uno de los mejores discursos pronunciados por Calzonzin, el supermacho supermacho.
Maldito starsistem.
Aquí les dejo uno de los mejores discursos pronunciados por Calzonzin, el supermacho supermacho.
Ahora entiendo todo II
Esto es el colmo y es un verdadero asco.
Resulta que esto es lo más asqueroso que he visto en mi vida, es peor que los insufribles actos de Jackass. Es peor que escuchar un discurso del gobernador poblano. Es peor que votar por el PRI o escuchar la homilia de Norberto Rivera Carrera.
Esto es un asco.
Resulta que esto es lo más asqueroso que he visto en mi vida, es peor que los insufribles actos de Jackass. Es peor que escuchar un discurso del gobernador poblano. Es peor que votar por el PRI o escuchar la homilia de Norberto Rivera Carrera.
Esto es un asco.
lunes, mayo 14, 2007
Ahora entiendo todo
Resulta que por eso sucedió lo que sucedió. Este es el peor video en You Tube. Yo supongo que después de leerlo sólo se antoja aventarse de una torre, aunque sea de la construcción del lote baldío más cercano.
Gracias Tamara.
domingo, marzo 04, 2007
El buen Roger en México
jueves, febrero 22, 2007
Los bueyes de doña Blanca
Blanca Laura Villeda entró como torera a una corrida cuando arribó al Congreso del estado: partiendo plaza.
En vez de banderilleros usó a más de diez judiciales apostados en la entrada del reciento legislativo que evitaron el acceso del Ministerio Público corrupto recomendado por López Zavala; en vez de un vestido de luces, Villeda se fue al salón y estrenó look y, tercero, los toros de lidia que enfrentó (los astados o mejor dicho sus bueyes) estaban a modo por sus preguntas más que cómodas y sus críticas armadas.Mientras la procuradora Legalita sorteaba las faenas con sus vaquillas legislativas, en algún lugar de Casa Puebla un funcionario reventaba al ver un periódico que a ocho columnas decía: “Zavala confiesa: sí promovió al corrupto”.
Inmediatamente, de esa oficina, salían los comunicados de prensa tratando de minimizar lo dado a conocer por su nueva enemiga. La “procuradora de hierro” había reventado contra el hijo pródigo de Pijijiapan. Eran casi las doce del día y Villeda caminaba con paso lento en la alfombra legislativa. Norma Sánchez Valencia miraba atenta a su amiga que pasaba como un ente casi muerto en medio de las curules, casi levitaba, parecía una protagonista de la imaginación torcida de Tim Burton.
Norma Sánchez, en esa actitud que sólo asumen los caemebien, le sonrió a su amiga, pues ella sería la que evitaría los golpes en su contra, sería quien desviaría la atención.
Las reses legislativas estaban ahí como siempre, echadas sobre cada una de sus curules, vegetando, devengando un salario a cambio de hacer más horas nalga.
Las reses con cara de mú, por cierto, cualquiera que entraba a la sala de sesiones escuchaba los mugidos como parte de la escenografía de este corral de toros mansos.
La procuradora, en cambio, mostraba su actitud de prefecta de primaria oficial de los años ochenta; ella llevaba unos lentes que la hacían ver como emergida de una escuela de monjas y trataba a sus bestias como niños mal portados.
El elemento que resaltaba eran los judiciales que estaban apostados en diferentes puntos del recinto legislativo. Ellos, vestidos de traje Milano, hacían recordar una parodia de Óscar Chávez: “Soy guarura de levita, de esos de Secretaría, de los que le huelen la cola a su jefe todo el día… es bien chido ser guarura y de alto funcionario, de huevones todo el día y nos pagan buen salario”.Así estaban estos justicieros del mal tomados de algún cómic del desaparecido Pepín Chamaco. Todos ellos de pie todo el tiempo con sus chicharitos impidiendo la entrada del Ministerio Público dado de baja.
La sesión de preguntas —a modo, por su-puesto— iniciaron de parte de estos toros de lidia.Norma Sánchez le dijo a su gran amiga que por qué no mejor pedía licencia a su cargo, mientras se hacía la investigación tanto de la Corte como de la PGR, por el caso Lydia Cacho.
El silencio en este corral imperó.
Los mugidos callaron en este corral de astados.
La señora Villeda, hábil en su manejo, respondió: “En primer lugar la Procuraduría tiene mucho trabajo en muchos ámbitos”
Alguien en tono de sorna comenzó a aplaudir, pero las bestias lo siguieron, pensando que esos aplausos eran dirigidos por Pericles Olivares Flores, quien había mandado la tarjetita diciendo: “Aplaudan”.
La confusión llegó al escuchar a Norma Sánchez, pues hubo quien especuló que era la respuesta de López Zavala a la acusación de corrupción que hizo contra su recomendado.“No, no, no”, dijo alguien más inteligente, Norma Sánchez fue quien quitó las cornadas que los toros azules podrían hacer al tocar el escándalo Marín.Los diputados azules, cuales vaquillas, se fueron con la finta y fueron toreados con tal facilidad que la procuradora terminó por cortarle sus rabos y sus orejitas, pues éstos se la tragaron completita.Finalmente, la simbiosis PRI-PAN en el Congreso es tan grande que a la hora de mostrarse como animales de corral se confunden.La corrida concluyó con fotos de las diputadas con su admirada Villeda, la mujer que enfrentó a López Zavala y toreó como toda una artista de la fiesta brava a las bestias más caras de este estado: los diputados.
En vez de banderilleros usó a más de diez judiciales apostados en la entrada del reciento legislativo que evitaron el acceso del Ministerio Público corrupto recomendado por López Zavala; en vez de un vestido de luces, Villeda se fue al salón y estrenó look y, tercero, los toros de lidia que enfrentó (los astados o mejor dicho sus bueyes) estaban a modo por sus preguntas más que cómodas y sus críticas armadas.Mientras la procuradora Legalita sorteaba las faenas con sus vaquillas legislativas, en algún lugar de Casa Puebla un funcionario reventaba al ver un periódico que a ocho columnas decía: “Zavala confiesa: sí promovió al corrupto”.
Inmediatamente, de esa oficina, salían los comunicados de prensa tratando de minimizar lo dado a conocer por su nueva enemiga. La “procuradora de hierro” había reventado contra el hijo pródigo de Pijijiapan. Eran casi las doce del día y Villeda caminaba con paso lento en la alfombra legislativa. Norma Sánchez Valencia miraba atenta a su amiga que pasaba como un ente casi muerto en medio de las curules, casi levitaba, parecía una protagonista de la imaginación torcida de Tim Burton.
Norma Sánchez, en esa actitud que sólo asumen los caemebien, le sonrió a su amiga, pues ella sería la que evitaría los golpes en su contra, sería quien desviaría la atención.
Las reses legislativas estaban ahí como siempre, echadas sobre cada una de sus curules, vegetando, devengando un salario a cambio de hacer más horas nalga.
Las reses con cara de mú, por cierto, cualquiera que entraba a la sala de sesiones escuchaba los mugidos como parte de la escenografía de este corral de toros mansos.
La procuradora, en cambio, mostraba su actitud de prefecta de primaria oficial de los años ochenta; ella llevaba unos lentes que la hacían ver como emergida de una escuela de monjas y trataba a sus bestias como niños mal portados.
El elemento que resaltaba eran los judiciales que estaban apostados en diferentes puntos del recinto legislativo. Ellos, vestidos de traje Milano, hacían recordar una parodia de Óscar Chávez: “Soy guarura de levita, de esos de Secretaría, de los que le huelen la cola a su jefe todo el día… es bien chido ser guarura y de alto funcionario, de huevones todo el día y nos pagan buen salario”.Así estaban estos justicieros del mal tomados de algún cómic del desaparecido Pepín Chamaco. Todos ellos de pie todo el tiempo con sus chicharitos impidiendo la entrada del Ministerio Público dado de baja.
La sesión de preguntas —a modo, por su-puesto— iniciaron de parte de estos toros de lidia.Norma Sánchez le dijo a su gran amiga que por qué no mejor pedía licencia a su cargo, mientras se hacía la investigación tanto de la Corte como de la PGR, por el caso Lydia Cacho.
El silencio en este corral imperó.
Los mugidos callaron en este corral de astados.
La señora Villeda, hábil en su manejo, respondió: “En primer lugar la Procuraduría tiene mucho trabajo en muchos ámbitos”
Alguien en tono de sorna comenzó a aplaudir, pero las bestias lo siguieron, pensando que esos aplausos eran dirigidos por Pericles Olivares Flores, quien había mandado la tarjetita diciendo: “Aplaudan”.
La confusión llegó al escuchar a Norma Sánchez, pues hubo quien especuló que era la respuesta de López Zavala a la acusación de corrupción que hizo contra su recomendado.“No, no, no”, dijo alguien más inteligente, Norma Sánchez fue quien quitó las cornadas que los toros azules podrían hacer al tocar el escándalo Marín.Los diputados azules, cuales vaquillas, se fueron con la finta y fueron toreados con tal facilidad que la procuradora terminó por cortarle sus rabos y sus orejitas, pues éstos se la tragaron completita.Finalmente, la simbiosis PRI-PAN en el Congreso es tan grande que a la hora de mostrarse como animales de corral se confunden.La corrida concluyó con fotos de las diputadas con su admirada Villeda, la mujer que enfrentó a López Zavala y toreó como toda una artista de la fiesta brava a las bestias más caras de este estado: los diputados.
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